Editorial

Editorial: CAMILA ABUABARA, UN SÍMBOLO DE LA LUCHA CONTRA LOS BANDIDOS…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

1972338_10205974735908905_5435813286741860605_n(1)Camila Abuabara se ganó el corazón de todos los colombianos por su verraquera, su coraje, sus ganas de, a pesar del cáncer, querer vivir cada segundo de lo que le quedara de existencia, pero sobre todo por enfrentar un servicio de saluda nacional perverso, delincuencial, marrullero, que se ha aprovechado de la falta de verdaderos controles de los organismos oficiales para hacer con la plata del sector lo que les da la gana.

Mientras el estado cada día aprieta más para presionar la afiliación de todos los nacionales al sistema de salud, la verdad es que el servicio que le devuelve por esos aportes al usuario es malo, ridículo, lleno de obstáculos y dificultes, y cuando mucho solo ha servido para que los avivatos se llenen los bolsillos de la plata que debería estar asignada a cubrir y atender adecuadamente a los usuarios del sistema.  Es de todos conocidos en este país que las EPS les han birlado a las IPS de la nación varios cientos de miles de millones de pesos, dineros faltantes que asfixian a las IPS que se quedan sin recursos para brindar un buen servicio, mientras las EPS sacan sus millones a los bancos del exterior, compran campos de golf o fincas de recreación en los más variados países del mundo, los invierten en política, todo esto en una operación ilegal frente al cual los controles estales no funcionan.

El drama que vivió Camilo –que hoy ya está en otra dimensión de la existencia – es la misma que viven hoy por hoy miles de ciudadanos colombianos que no solo sufren de cáncer sino de muchas otras enfermedades mortales, y frente a los cuales los prestadores de servicio, por simple falta de recursos ante la carencia del pago de las deudas de las EPS, hacen interminables malabares para no autorizar los procedimientos necesarios.   Por supuesto, no quiero terminar estas cortas líneas en honor la luchadora Camila Abuabara, sin reconocer que un servicio que se destaca por su buena, casi diría que excelente prestación, es el subsidiado. Los señores con Sisben en Colombia tienen una atención medica que en mucho supera el pago, y esto si hay que reconocérselo al Ministerio y al Gobierno. ¡Ojala estas cosas buenas no se las tiren!

Sin embargo a uno le queda un amargo sabor en la boca cuando no ve que la administración nacional, supuestamente tan combativo de la corrupción, no le mete muela a las EPS y sus dueños.  ¿Será que en ese nicho económico nacional hay mucho ladroncito de cuello blanco, de esos que no pueden o no quieren tocar los dueños del establecimiento?  Que lo averigüe Vargas, porque por esos predios ni la Procuraduría ni la Fiscalía funcionan…