Editorial

Editorial: COMENZÓ LA CONTIENDA POR LAS ALCALDÍAS Y GOBERNACIONES…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.   

wilfredo sierra mCon la renuncia de importantes secretarios de las administraciones departamental y municipal comenzó la preparación para lo que va a ser, el año entrante, la puja por la gobernación de Santander y las alcaldías regionales, pero en las que  también estarán en juego concejales y diputados, personajes estos últimos que en los últimos años han caído al lugar de figuras grises de la vida institucional de la nación, que sirven más bien de comodines para la captura de lo grande, la gobernación y las alcaldías, que es desde donde se irriga lo grueso del recurso presupuestal, en ultimas el verdadero interese de muchos de nuestros políticos de profesión.

El ambiente de lo por venir no es bueno, porque a la hora de la acomodación en el partidor para la lucha por los botines grandes es cuando los viejos compadrazgos se lesionan, los amigos de ayer ventilan sus cueros al sol con una incidía sorprendente y, si es necesario, mi peor enemigo se convierte, por obra y arte de las conveniencias, en mi mejor aliado de hoy, para no decir amigo, porque la verdad en negocios, política y en el amor, amigos no hay.

E igualmente es donde de manera más patente la crisis de los partidos políticos constituidos se ve de bulto entero, porque contrariamente a lo que estatutos y reglamentaciones hechas para descrestar a los ingenuos seguidores de esas colectividades, no hay ni elecciones primarias de las bases, ni consultas democráticas a concejales y diputados que constituyen esas colectividad, sino que el gran cacique, el todopoderoso elector con su dedo privilegiado dice quién es el candidato de esos seudo partidos, y punto.

Lo peor de todo es que de ahora en adelante es cuando lo más feo de nuestra personalidad de santandereanos sale a relucir y, como pirañitas entrenadas para destruir se dicen los aspirantes, los unos a los otros, de todo, ayudados por algunos seudo periodistas que prestan sus plumas y sus micrófonos para envenenar, de la peor forma, el ambiente. Y no me digan que pida que eso cambie, porque no soy tan ingenuos como para creer que quienes toda su vida se han entrenado para hacer de la guerra sucia informativa su mayor patrimonio, puedan cambiar de la noche a la mañana.

Eso de los milagritos dejémoselo a los majaderos cristianos que, claro, también son utilizados por ciertos pastores que les dicen a sus cautos seguidores que tranquilos, que si bien es cierto que el reino de los cielos es en el otro mundo, ellos –los pastores políticos- lo quieren comenzar a disfrutar en este mundo gracias al ingente número de amiguitos demasiado crédulos que suponen que a través de esos concejales, diputados y alcaldes, que además eligen personeros y otras cosas, les habla el mismísimo dios.  Un dios muy engrupidor y mentiroso que utiliza la tontería de unos cuantos para que otros, más vivos, se llenen los bolsillos de plata, de poder y hasta de mujeres, porque lo que para sus seguidores es pecado para ellos no está prohibido.

Pero en fin, es nuestra democracia. Una democracia bien truculenta donde como siempre repito –y no importa que me llamen reiterativo en esto – con cara ganan los de siempre y con sello perdemos los tontos, también de siempre. Los dioses del Olimpo quieran que ojala los recién renunciados funcionarios departamentales y municipales no sientan, finalizada la parranda democrática, que se quedaron sin el pan y sin el queso. ¡Ah! porque además este jueguito es con plata y con mucha. Porque sin billete en nuestra Atenas Suramericana no hay elección posible.