Editorial

Editorial: ¿CUBA DEJA SOLA A VENEZUELA?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.        

DON CLIMACO 1 (1) bbCiertamente sorprendentes y llenas de unas posibilidades de interpretaciones mil son las noticias internacionales por estos días de diciembre, y mientras el mundo acoge con entusiasmo el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, los ojos de los analistas de la política mundial se posan en Venezuela, que no solo se quedaría sin el 100% del respaldo político de la isla de los Castro, sino que además pasa por una de las peores crisis económicas de su historia como resultado de la vertiginosa caída de  los precios del petróleo en el mercado mundial.

La lectura de los hechos internacionales de estos días pueden ser asumidos a más de tres bandas, sobre todo cuando el gobierno norteamericano le aprieta las clavijas a la jerarquía del gobierno de Maduro, luego de las sanciones norteamericanas que le quita la visa a varios de los altos jerarcas de la dictadura venezolana, pero sobre todo le congela los dineros en los bancos norteamericanos a los principales burócratas de la camarilla gobernante al otro lado de nuestra frontera.

Sobre este último hecho hay que tener en cuenta que el destino de los miles de millones de bolívares que por corrupción han salido de las arcas oficiales bolivarianas han sido hacia los bancos norteamericanas y, en este sentido, el “chillido” de Diosdado Cabello tiene una clara explicación en el hecho de que los observadores de la realidad corrupta de Venezuela dicen que ha sido este señor el que más plata saco hacia el sector financiero gringo, multimillonario botín del que ahora no le quedaría nada.

En quiebra, con los cubanos en buenas relaciones con los estadounidenses y con unas gentes que cada vez más se rebelan con la difícil situación de desabastecimiento que se vive en la tierra del Chávez revolucionario, nadie le augura un futuro cierto al gobierno del ignorante del Maduro, que sin lugar a dudas tiene sus días contados.  Pero la estrategia de mantener la caída de los precios del   por debajo de los costos de producción para los norteamericanos, puede tener en la otra banda de esta juego como destinatario a los Rusos, que igualmente se están viendo bien asfixiados financieramente, con implicaciones pueden ir más allá del hecho económico al entorno político.

En este contexto el paso de los Castro nos parece audaz y pragmático, más allá de lo político, y buscaría encontrar en el turismo norteamericano hacia la isla una fuente de fuertes recursos económicos que mucha falta le hace a Cuba. Porque aunque parezca increíble, los gringos se mueren por ir a la paradisiaca isla que en una época fue su principal destino de divertimento, y a la quisieran volver de turismo en masa. Y es que aquello de que la distancia entre el odio y el amor es muy corto resulta siendo una vez más cierto en esta oportunidad, cuando las calles coloniales, las islas paradisiacas y las morenas mujeres cubanas, por encima de las apariencias en contrario, atraen tan férreamente a los supuestos pragmáticos y fríos gringos que, sin embargo, son víctimas del embrujo caribe que los seduce irresistiblemente. ¡Cosas de la vida!