Editorial

Editorial: DE LA HABANA LLEGA UN BARCO CARGADO DE…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra m…Buenas noticias. Eso por lo menos es lo que parecería ser luego de oír las declaraciones de Iván Márquez  en cuanto a  que la guerrilla está lista para “abordar y discutir” los procedimientos para el “tránsito de organización alzada en armas a movimiento político abierto”. Es la primera vez que los negociadores de las FARC, que son igualmente los cabecillas de esta agrupación insurgente, hablan al parecer en serio de dar ese paso, lo que estaría indicando, de manera precisa, que las negociaciones en Cuba están tomando forma.

Con todo y lo positivo de la noticia, la misma guerrilla debe saber que el transito no es fácil, no solo porque va a ser muy difícil convencer a toda la tropa de la insurgencia que pase de echar plomo a echar discursos en las diversas ciudades del país, sino sobre todo porque la insurgencia, que no es pendeja, sabe que el mundo político es de los más turbio que pueda existir en esta nación, y que lidiar con las mañas y triquiñuelas de un establecimiento montado para que los mismos con las mismas ganen siempre, no es precisamente un dechado de rosas.

Pero además porque Iván Márquez y Cía.,  deben conocer perfectamente que no cuentan para nada con el afecto de las grandes mayorías de los electores colombianos a los que con su carga de secuestros, atentados con cilindros bombas y demás, no precisamente tienen alegres y les pueda merecer el respaldo electoral de sus planteamientos cuando, -¡eso hay que verlo!- se improvisen como nuevos manzanillos del país, haciendo largos discursos montados en las tarimas de las diferentes regiones nacionales.

Ahora bien, ¿tendría la nueva agrupación política surgida del seno de las FARC bien medida su estrategia de seguridad personal como para garantizar que su exposición al aire libre en las plazas públicas no sea un tránsito hacia el cementerio? Como todos y cada uno de mis lectores sabe yo no soy para nada simpatizante de los señores de la guerrilla colombiana, pero eso no me hace desconocer que los radicalismos en este país no son solo de la llamada extrema izquierda nacional –que de izquierda no tiene nada- sino que también existe en las derechas, y con más fiereza agresiva o tanta como la de la insurgencia.

Para quienes suelen emocionarse como quinceañeras ingenuas con la más leve noticia en torno de la paz, hay que recordarles que la Unión Patriótica sufrió hace no muchos años la más criminal de las políticas de exterminio a manos de la extrema derecha de este país, y que muchos de los actores de ese genocidio están por ahí, vivitos y coleando. Y que, con todo y lo que pontifique este gobierno sobre el control de la seguridad nacional, no ha sido capaz de ponerlos en cintura. Luego así muchos de mis amigos ingenuos rabien con mi supuesta negatividad en torno a temas como éste, un análisis serio de las noticias debe tener en cuenta todos los ribetes de ella, y mirar la experiencia histórica pasada para ver como en los diferente extremos de la vida política nacional no son precisamente angelitos lo que existen.

Pero esperemos que las declaraciones de Márquez hoy no sean flor de un día, y mañana no nos vuelva a resultar echando más plomo que el  mismísimo Rambo. Hagamos votos porque esta vez las intenciones sean en serio,  y que en medio de una alambrada de garantías hostiles, podamos hacer un camino cierto hacia la paz.