Editorial

Editorial: DETENIDO NUEVAMENTE EL TÚNEL DE LA LÍNEA… ¿Y?

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wilfredo sierra mPor Wilfredo Sierra Moreno.

Una vez más la construcción del Túnel de La Línea ha sido detenida, y esto muestra de cuerpo entero hasta donde llega el drama del desarrollo de la estructura vial de ésta nación, en la que cada ocho días el gobierno nacional cita a una nueva rueda de prensa para anunciar millonarias inversiones en más y más carreteras de nuestra nación, pero que a la hora de la verdad se demoran una eternidad para terminarse, si es que alguna vez logran llegar al final.

El problema en el Ministerio de Obras Publicas es que hay tantos pero tantos intereses oscuros de por medio, que desde la misma adjudicación de las obras, pasando por los permisos ambientales y la pelea por anticipos que se pierden como en el sobrero de un mago perverso, las enredaderas en esta área son interminables y al final, luego de los destellos de las cámaras fotográficas y las de televisión, los brindis y los discursos aburridores de siempre, todo se queda en nada…

En Santander hemos tenido que vivir a lo largo de los últimos años muchas de estas películas malas, y para traer solo una muestra de botón, tenemos el caso de la supuesta doble calzada al norte de la ciudad de Bucaramanga,  que se ha ido enredando y enredando, y hoy por hoy, luego del último espectáculo mediático con el  Procurador General de la Republica de por medio, uno no ve realmente obras reanudadas en ese prometido como histórico tramo para el desarrollo de nuestra región.

La cristalización definitiva de este proyecto tiene de por medio el problemita de las gentes que han construido viviendas a lado y lado del trayecto de La Virgen hasta el puente de La Cemento, con los que no ha resultado fácil negociar. Y con la arandela que no dejan de presentarse la “asesoría” perversa de algunos desconcertantes Concejales de Bucaramanga,  que en su oficio tropero de ganarse y mantener ciertos voticos,  envenenan a los afectados por el desarrollo de la obra, para buscar que los dueños de casas y cambuches de invasión, hagan su agosto en la negociación económico con la entidad encargada de construir la obra.

No siempre todo lo que brilla es oro… Ni todo lo que se dice en los discursos de los eventos oficiales que quieren darnos la sensación que estamos ante los mismísimos salvadores de nuestras vidas, es verdad. Y adobados con la voracidad mañosa y truculenta de los contratistas,  las obras se van enredando interminablemente. Con el complemento, en este caso concreto, que la demora en los trabajos le ha servido como oportuna excusa a los señores poco eficientes de Metrolínea para demorar irresponsablemente la entrada de los articulados al norte de la ciudad.

Solo falta que en las próximas semanas la empresa responsable diga que se declara ilíquida y que si no hay un reevaluó de los trabajos  y de los anticipos para el genio constructor, no habrá definitivamente doble calzada al norte de Bucaramanga. No se preocupen si ello ocurre… Si en una empresa de las dimensiones económicas y de importancia para el desarrollo del país como el del Túnel de la Línea se ha podido tomar del pelo y enredar la pita de manera tan vulgar,  ¿qué se puede esperar de una obrita para unos pendejos santandereanos que siempre bajan la cabeza cuando se les incumplen a las promesas?   Pero es que en obras publicas mucha mermelada hay de por medio, los reajustes de contratos han sido un negocio viejo entre nosotros hace tiempo, y muchos hombrecitos que hoy posan de grandes personajes de la sociedad, hicieron sus millones en esa área de la actividad nacional.  Quieran los Dioses del Olimpo que ojala mis bisnietos puedan ver en su día  la tal doble calzada al norte de Bucaramanga y al municipio de Rionegro.