Editorial

Editorial: DIOSDADO CABELLO: UN MONSTRUO…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

descarga (5)La reciente zoología política venezolana nos ha dado unos personajes definitivamente deformados que causan verdadera repugnancia a una mente lógica y racional y que nuestra hasta dónde puede llegar la ilógica de la vida política en algunos lugares del mundo, donde las deformaciones patológicas llegan a extremos impredecibles.  Y uno de esas “estrellas” es el señor Diosdado Cabello, que en el prontuario criminal internacional está calificado como uno de los grandes traficantes de armas, y ha resultado un “genio” para enriquecerse aún más con la desbordada corrupción de la Venezuela de los “revolucionaros bolivarianos”.

Ahora tras de bufón igualmente canalla, cuando con sevicia no concebida ha resuelto descargar su supuesta hombría contra de elegante diputada de Venezuela, Corina Machado, a quien sin formula de juicio pretende destituirla de su condición de Asamblea Nacional de Venezuela, con argumentos traídos de los cabellos y sin los procedimientos jurídicos formales y aparentes que aún se mantienen en nuestra hermana república, y que en el fondo no son más que un mascarada para justificar al arbitrariedades del ilegitimo gobierno que allí hace y deshace con desvergüenza imperdonable.

Cuando en el mundo una inmensa corriente pugna por rescatar el papel preponderante de la mujer  en la acción social, laboral y política del planeta, los trogloditas que están desvergonzadamente representados en Diosdado Cabello, se dan el gusto de pisar la dignidad de una gran mujer, y aún más, anunciarle sin formula de juicio que lo que le espera a la Diputada es la cárcel. ¿Se irán a quedar calladas todas la mujeres del planeta  entero freten a este miserable pisoteo de la dignidad de una de las más brillantes de representantes de su género, en manos de una de las dictaduras más indeseables que se dan en el planeta?

Y dicho sea de paso, todos estos hechos están dejando en una gran deuda el carácter y la postura democrática del actual gobierno colombiano y a la aristocrática, elitista y privilegiada Canciller de nuestra nación, que frente a los pasos cada vez más claros el despotismo dictatorial de Venezuela y los crímenes que todos los días se dan al pueblo y la juventud venezolana, prefieren un silencio no explicable. Señora Canciller, la diputada venezolana que va a ser masacrada moral y físicamente allende las fronteras, es también una mujer como usted. ¿La prudencia diplomática da hasta para enmudecer frente la inminente destrucción de una brillante exponente de las valientes mujeres del mundo? Nos gustaría tener respuestas, aunque sabemos ya que estas no llegaran…