Editorial

Editorial: ECOPETROL ¿EN DEUDA CON SANTANDER?

Por Wilfredo Sierra Moreno.

WILFREDO SIERRA MORENOLa no renovación de contratos a 600 trabajadores del ICP es posiblemente solo el comienzo de la dura destorcida que le proporcionará a la estatal petrolera ECOPETROL la caída de los precios internacionales del petróleo y que seguramente dará al traste en nuestro departamento de Santander y Barrancabermeja con el imaginario que esa era la gallinita de los huevos de oro que le proporcionaba a nuestra región todo lo que necesitábamos. Porque es que como decían nuestras abuelas, cuando una desgracia llega ella no viene sola sino que trae consigo muchas otras. Y en lo que tiene que ver con nuestra principal empresa petrolera, la compañía en crisis ya está viendo la caída en la solicitud de acciones de exploración y la desconfianza en la inversión de los capitales extranjeros. Reticencia de la que no nos recuperaremos fácilmente sobre todo porque la volatilidad en el precio del crudo en el mercado internacional pone más que nerviosos a todos los inversores.

Pero sin lugar a dudas en el análisis histórico de la relación de la estatal petrolera con Santander quedara en el ambiente el sabor agridulce en cuanto a las expectativas que durante muchos años ésta le hizo a Barrancabermeja, al venderle la falsa idea de una modernización de la refinería del puerto que implicaría la inversión de miles de millones de dólares, que en ultimas y como en el romance popular, solo fueron promesas de cumbiambera. Desafortunadamente tales globos echados al aire por una entidad que siempre fue considerada realmente seria, hizo que muchos gentes en el Puertos Petrolero hicieran grande inversiones en hoteles, infraestructura, vías, negocios de toda índole y hoy, tristemente, se quedaran viendo un chispero.

Por supuesto aunque no toda la responsabilidad se le puede achacar exclusivamente a ECOPETROL y esta se debe compartir con los inversionistas que con más entusiasmo que lógica se dedicaron a vivir con desbordado entusiasmo lo que se avizoraba iba a ser el correr de ríos de miel y leche, no puede menos que reprochárseles a los directivos de la Empresa Colombiana de Petróleos que a su debido tiempo no hubieran sido meridianamente claros  en cuanto a que la reingeniería de la refinería de Barrancabermeja y sus fabulosas inversiones, nunca se iban a dar.  Desafortunadamente en este como en muchos otros sectores de la inversión y el desarrollo, retozar con expectativas favorables concretables hacia el inmediato futuro, hace parte del juego económico.

Y aunque muchos buenos amigos no dejaron de calificarnos de pesimistas cuando hacíamos advertencias sobre el desaforado optimismo ante las promesas de las ya constantes y aburridas rueda de prensa de los funcionarios nacionales, incluido el Presidente de la Republica para abajo, Barrancabermeja en particular y el departamento en general, deben prepararse para lo que viene en cuanto a las consecuencias de la crisis financiera estatal originada por la caída de los ingresos petroleros.  Ya nos dieron un toquecito cuando nos hablaron de un recorte en la destinación de los recursos para el Plan de Acción, pero no se puede olvidar que en materia de información sensible que afecta la imagen del gobierno nacional, lo malo se camufla muy habilidosamente para que el impacto en el dibujo de los gobernantes no sea tan fuerte, sobre todo ahora que estamos en épocas electorales, cuando el gran proveedor de recursos debe defender los intereses de sus aliados regionales, con los que mantiene una precaria mayoría política en la nación.

Y para peor de males a ECOPETROL le cae encima el escándalo de corrupción por sobornos que, como diría un costeño, “aja, aunque no es culpa de sus directivas, ¿cierto que huelo a feo?”  Lo dicho, las desgracias no vienen solas…