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Editorial: EL DRAMA DE LA SALUD EN COLOMBIA…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

1aa wilfredoEl gobierno que después de la supuesta firma de un acuerdo de paz con la guerrilla nos prometo una hipotética realidad de ríos de miel y leche para los colombianos, tiene uno de los peores servicios de educación del mundo, abandona y acribilla al campesino nacional a través de acuerdo de libre comercio con naciones que si tienen una vocación y una fuerte infraestructura agropecuaria pero que además subsidian a sus agricultores, y de ñapa deja morir a sus conciudadanos a las puertas del clínicas y hospitales porque su servicio de salud es tal vez el peor del mundo.

Lo que acaba de hacer Caprecom con el Hospital Universitario de Santander es solo una muestra más de ese mundo perverso y corrompido que vive un servicio de salud nacional diseñado para que los pulpos no solo hagan grandes negocios con la droga, los instrumentales y todos los insumos de esa área, sino también para que se roben descaradamente la plata que el sistema ya les entregó pero que estos no les da la gana transferir a quienes realmente prestan los servicios. Hablar de dignificación y rescate del decoro nacional a través de una negociación interesada y fraudulenta mientras por otro lado todos los días y a todas horas al ciudadano común y corriente se le vulneran los más elementales derechos sociales, es un acto de hipocresía geométrica.

La EPS Caprecom tenía un contrato con el Hospital Universitario de Santander por $18 mil millones de pesos. Sin embargo, la entidad al 31 de mayo tiene una deuda que supera los mil millones de pesos por los que, según esta estructura las reglas de juego del sistema, nadie va a responder y, claro, no pasará nada.  Que eso implique a la mayoría de los usuarios de esa EPS no se le preste ningún tipo de servicio, ¿realmente a quien le importa?  Lo que realmente pasa en este tipo de coyunturas es que todo tipo de funcionarios salen a dar explicaciones tontas, a prometer salidas supuestamente inmediatas, pero al final no se dan los correctivos que todos esperan.

¿A dónde van a parar los miles de millones de pesos supuestamente destinados a atender las necesidades más urgentes y prioritarias de la salud de cientos de hombres y mujeres para quienes una atención prioritaria y urgentes a veces representa la diferencia entre la vida y la muerte?  Hace ya varios meses a raíz de una investigación al respeto todos descubrimos como los dineros esquilmados de la salud fueron a parar en compras de grandes fincas de recreación en el país y en el exterior, propiedades suntuarias y participación en clubs sociales de estrato 6 y más, pero a pesar de que las anomalías, a que las tropelías han sido más que comprobadas y documentadas, no ha sucedido nada.  Y posiblemente no sucederá.

Pero si las EPS tienen, como efectivamente se sabe, el dinero para cubrir las deudas con los prestadores de servicios, ¿por qué no hacen los desembolsos pertinentes? Esa es la pregunta del millón que sería bueno trasladar a unos gobernantes que nos prometes lo humano y lo divino con una desfachatez impresionante, cuando ellos saben perfectamente de antemano que no lo van a cumplir, pero además cuando no hay factores administrativos y de control que haga que la gran burocracia paquiderma de esta nación actué en consonancia con las directrices superiores, ya sean  presidenciales o de otra instancia.

Los señores que tienen que durar tres meses esperando una cita para especialista, o 8 días tirados en una camilla en un sistema de urgencias de nuestros hospitales esperando que sus cosas graves se atiendan ya, tendrán que irse a quejar a mono de la pila, porque nadie serio les va a responder. Pero además porque los hospitales y clínicas no tienen recursos para funcionar y responder adecuadamente a esas demandas, porque desde hace mucho tiempo no les pagan lo que les deben, y muy probablemente nunca les van a sufragar los multimillonarios recursos que se ganaron con un trabajo cumplido. Pero en esta nación de tramposos e incumplidos, las necesidades y los reclamos de los usuarios del sistema de salud colombiana se pierden en el aire…