Editorial

Editorial: EL PAPA Y LA MANIPULACIÓN DE LA INFORMACIÓN

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra-m13Que el periodismo se presta para todo tipo de manipulaciones – algunas de las más cursis que uno se pueda imaginar – lo puede patentizar la forma como algunos medios de comunicación manejaron la información del viaje de dos personas desmovilizadas y los burócratas  Germán Cardona, Embajador de Colombia ante el Vaticano y Alejandro Eder, Director de la Agencia Colombiana de la Reintegración a Roma donde, a lo sumo, recibieron una saludo protocolario de Francisco de 2 minutos, apretado tiempo que le queda al jefe del catolicismo para atender a todo ese gran número de turistas que suelen deleitarse en los oropeles pomposo de que hacen gala los curas en Roma.

Pero inmediatamente los titulares de noticias del momento comenzaron a despachar sus boletines con adjetivos como “emotivo encuentro”, “trascendental”, “sin precedentes”, en ese despliegue interminable de cursilería escrita de la que somos tan dados algunas veces los periodistas, tratando de presentar cualesquiera evento con características y consecuencias que nunca efectivamente tuvieron.  Oyente diaria y permanente de Caracol Radio nacional, hoy sentí vergüenza ajena escuchando a esas dos queridas colegas que en algunas ocasiones sorprenden con noticias importantes y trascendentales, pero que esta vez fueron más que tontas y ridículas tratando de darle a un rutinario saludo las dimensiones de un echo significativo para el país y los desmovilizado que nunca tuvo ni tendrá.

Es más, ante el pragmatismo serio que se le notaba a la entrevistada – una guerrillera desmovilizada que por lo que se le  oyó decir tiene bien plantados los pies en la tierra – las dos señoras periodistas trataban de hacerle decir, sin lograrlo, que había sido la gran experiencia de su vida, en esa forma descarada de los grandes medios de información nacionales de querer presentar los hechos como ellos les da la gana y no como efectivamente sucedieron.

Desafortunadamente como esta – y a veces de manera menos visible y protuberante – todos los días los supuestos grandes periodistas de la nación le tuercen descaradamente el pescuezo a la verdad, para vender una imagen retocada de los sucesos que mueven la vida diaria de la nación, sin el menor pudor y decoro.  Por supuesto que nadie podrá desconocer que algunos medios y ciertos exponentes de nuestro gremio han logrado materializar grandes denuncias y permitido descubrir atroces crímenes,  pero la virtud de unos pocos no es precisamente la norma que acompaña al gran número de nuestros colegas y medios, y ciertamente dependiendo de la ideología o la creencia religiosa, cada cual vende una verdad ilegítima, retocada, amañada, tratando de mostrar de blanco lo que es innegablemente negro,  y exaltando virtudes y condiciones en hombres e instituciones que nunca han tenido ni tendrán esas virtudes.

Que el gesto bobo del saludo de un Papa pueda haber cambiado el destino de una desmovilizada o del ingente ejército de ellos  que a lo largo y ancho del país no se les cumple todo lo que la propaganda oficial les ofrece al momento de desmovilizarlos, es poco menos que probable. Con todo y lo que los grandes medios traten de decir en contrario. Pero eso sí, muestra todo lo oportunista y lagarto que es el señor Alejandro Eder, Director de la Agencia Colombiana de la Reintegración, que en lugar de estar aquí haciendo cosas concretas porque la suerte de esas gentes cambien de verdad, se gasta la plata oficial de su entidad en el más descarado turismo oficial, tratando de lograr que con supuestos milagros se suplante la ineficiencia de algunas entidades oficiales que prometen y prometen, pero nunca cumplen con todo lo que dicen.