Editorial

Editorial: EL POSCONFLICTO: UN CONCEPTO DELETÉREO…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

WILFREDO SIERRA MORENOEntendiendo que es posiblemente que en algunas semanas realmente se llegue a la firma de un acuerdo denominado de paz con las FARC, y celebrando todos los gestos prácticos sobre el desescalonamiento   de la confrontación ejército – FARC, habría que precisar algunas cuantas cosas sobre el concepto del posconflicto, termino sobre el cual los suedo intelectuales de pacotilla, que abunda como plaga en este país, se han dado por poner a circular, con más ingenuidad que realismo en esto de la guerra y la paz.  En primer lugar y aunque parezca una perogrullada decirlo, la única guerrilla que existe en este tropical país no son las FARC, y así los gacetilleros del establecimiento nos quieran convencer que han metido al baile de éste proceso al ELN, la verdad es que los conocedores serios del pensamiento de éste sector insurgente no creen que con ellos la cosa vaya a ser tan fácil.

Pero además aunque no se quiera ver lo que de bulto está presente, el paramilitarismo no ha desaparecido en Colombia, y los sectores de extrema derecha que alimentan las salidas radicales contra quienes han sido, fueron y son de la extrema izquierda, son realmente muy fuertes y poderosos y están muy lejos de comerse los cuentos de sirena del gobierno de un futuro inmediato donde correrán ríos de miel y leche. El cese del conflicto en Colombia es la desaparición de toda acción violenta y armada, venga de donde viniera y, la verdad, eso está muy lejos de verse en el futuro inmediato de una nación que puede querer muy románticamente la paz, pero que no hace cosas concretas para que eso sea tangible.

Además, ¿no hacen violencia los narcotraficantes agrupados en diferentes organizaciones que llenan de sangre disímiles zonas del territorio nacional? Los muertos que ellos generan, ¿no cuentan? El conflicto generado por la lucha en el dominio de territorios de producción y líneas de exportación de la droga al exterior, ¿no es conflicto? Pero los mamertos aduladores del supuesto posconflicto creen que le están hablando a un ejército de cretinos ignorantes, estúpidos, no entendidos, a los que no les tocara vivir, día a día, en las calles de las ciudades y en las veredas de los departamentos nacionales el asedio diario de atracadores, extorsionistas, violadores y degenerados en general, que hacen que ese cuento de nubecitas rosadas y paraísos artificiales no les cale para nada en la cabeza.

Y eso sin hablar de que el gobierno hablándonos de las mieles que supuestamente lograremos con la concreción de los acuerdos de la habana, nos quiere hacer olvidar de la miseria que tenemos que sufrir los nacionales de a pie, a quienes en el salario mínimo nos aumentaron miserables 20 mil pesos, mientras los reajustes en los precios de la canasta familiar, los servicios y el transporte se han llevado más de 100 mil pesos, lo que quiere decir, en plata blanca, que la miseria de los trabajadores se hace más dolorosa todos los días, mientras los grandes pulpos económicos, el sistema financiero y los constructores hablan de utilidades de miles de millones de pesos.

Pero ese supuestamente es el camino hacia la paz, a la gran tranquilidad nacional, al oasis maravilloso, que los grandes “intelectuales” y “sociólogos” criollos nos quieren ofrecer cuando prenden sus incensarios al posconflicto. Como diría el costeño, ¡tienen huevo!