Editorial

Editorial: EL TIERRERO DEL TRANSPORTE EN EL ÁREA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra mNo dejan de tener razón los taxistas y los conductores de buses tradicionales cuando se alebrestan por la situación que vive su gremio en la ciudad de Bucaramanga y todo el área metropolitana, donde el mototaxismo y la piratería se ha tomado la región con una fuerza inusitada, toma que esta fundamentalmente alimentada por la carencia tradicional de autoridad entre nosotros, ejercida por unos gobernantes  poco efectivos en la solución de dificultades coyunturales como estas,  que se quedan casi siempre  en las declaraciones de los funcionarios en las ruedas de prensa que tanto le gustan…

Digamos que el primer lunar en esto de la movilidad esta en Metrolínea, pero aquí esperar respuestas serias a sus limitaciones en el servicio es imposible. Y uno entiende como diríamos en una columna anterior con un poco de ironía, que luego de 10, 15 o 20 minutos de esperar en la parada un articulado de la empresa de transporte masiva, cualquiera se monte feliz en un vehículo particular que lo lleva a su destino rápidamente, por solo dos mil pesitos. Y en esto el gobierno municipal y la empresa estatal se equivocan cuando pretende que los ciudadanos nos debemos montar por obligación a sus carros, sin tener en consideración si el servicio es bueno o malo. Pero claro,  hay que precisar que también muchos taxistas de las empresas organizadas hacen sus recorridos como colectivos, y no se pueden venir a hacer los locos cuando critican en otros por lo que ellos mismo hacen…

En las denuncias en cuando a las condiciones de trabajo de los conductores de taxi urbano también hay mucha razón. La mayoría de dueños de taxis – cuando ellos mismos no manejan sus carros-  son unos verdaderos abusadores que les colocan a sus explotados unas cuotas por jornada que hacen que el pobre conductor después de trabajar 12 horas seguidas se vayan a sus casas con solo 10 o 20 mil pesos. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? La mayoría de los dueños de vehículos públicos y los respectivos directivos de las empresas del sector son miembros y hasta directivos de los partidos tradicionales de la región, pero un más, son los que aportan económicamente con fuerza a la hora de las campañas electorales locales, y eso les da el privilegio de intocables frente a la acción de los funcionarios que ayudaron a elegir.

El cuentico aquel de la cuota para matricular a un carro a una empresa, el clásico cupo, no tiene ningún fundamento legal, y esta erogación llega a ser de varios millones de pesos. ¿De qué forma, como y quienes son los beneficiarios de esos milloncitos? Aquí hay un absoluto y sospechoso silencio, y los oficiosos dizque perseguidores de la corrupción entre nosotros no funcionan en este caso, porque en algunas ocasiones pasar de agache es mejor. Luego leña para cortar es lo que hay, pero los leñadores parecen que están de huelga o les resulta más útil hacerse los pendejos.  Y para que seguir enumerando limitaciones en esta área.  Pero tranquilos señores del gremio de conductores,  pueden hacer todos los planes tortuga que quieran, hacer por los días que se les ocurra trancones monumentales en nuestras calles y avenidas que incomodara a los ciudadanos por un rato, pero al final nada pasara y todo seguirá siendo como siempre. Es reino de Macondo, donde todo anda mal, pero todos vivimos tan felices…