Editorial

Editorial: ESQUILMANDO A INDUSTRIALES Y COMERCIANTES…

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Por Wilfredo Sierra Moreno.   

DON CLIMACO 1 (1) bbVerdaderamente energúmenos están contra el gobierno nacional los industriales y comerciantes que ven como, mediante una reforma tributaria desalmada contra el sector productivo, el estado quiere llenar unas arcas que no están precisamente bien y en las que la disponibilidad de líquido, de efectivo, para pagar el torrente de obras que promete a diestra y siniestra, no está precisamente disponible.  Firmar actas de intención y hacer discursos prometiendo la tierra y el cielo es muy fácil, pero otra cosa es ver que esos proyectos lleguen a su fin realmente, pasando por todo ese cumulo de procesos burocráticos que están condimentados por las no muy claras intenciones de los contratistas y el tramitología burocrática de las entidades oficiales encargadas de hacer que tanta belleza se haga realidad.

En Bucaramanga tenemos una negra experiencia con la promesa de la doble vía desde la Ciudad Bonita hasta Rionegro, que fue presentada con bombos y platillos, los clásicos discursos, trago y comida a las vacas sagradas en el mejor Club de la ciudad, pero al final y luego de unos cuantos tramos de movimientos de tierra, nada de nada. Luego vino el señor Procurador General de la Nación a firmar un acuerdo de buenas intenciones con la empresa encargada de hacer la obra, se dijo que ese era la más brillantes conciliación lograda en toda la historia de Santander y que las dimensiones de su espíritu subirían hasta el mismísimo cielo, pero que va, la obra no arranca ni arrancara.

Ahora el país sufre las terribles consecuencias de la pérdida de los precio del petróleo a nivel internacional, evento que ataca el corazón mismo de las finanzas nacionales, como quiera que allí estaba el mayor ingreso a la Tesorería de la Nación. Y aunque los publicistas del gobierno nacional se quieren hacer los locos al no reconocer la profunda gravedad de los hechos, el sonido de la registradora estatal bajara de intensidad radicalmente, con todo lo que eso implicara en la práctica en el inmediato futuro para los giros de obras en marcha. Y entonces a los brillantes filósofos del establecimientos nacional no les quedaba sino un camino, meterle la mano descaradamente al bolsillo al sector productivo nacional, lo que hizo gracias a la complacencia de un legislativo alegre que a última hora, y como ya es de viejo uso, le colgó todos los micos que pudo a la Reforma Tributaria.

Lo más grave de todo es que esa platica no llegará toda a las inversiones para las que en el papel destinadas, porque desafortunadamente la corrupción en el área de la contratación oficial es desesperantemente alta, y ahí si este gobierno no muestra resultados, porque como siempre, la lucha contra la delincuencia estatal es un discurso para llenar titulares de prensa, impresionar a la audiencia, hacer política inmediatista y nada más.  ¡Lindo país en el que vivimos señores ¡ Pero las consecuencias de todo esto no termina ahí, porque el atraco a mano tributaria – casi igual que a mano armada – desestimulara sin lugar a dudas la inversión privada en muchas áreas de la actividad nacional  y hará que el gran capital busque espacios y naciones en los cuales su dinero produzca más efectivamente y con muchas más garantías los réditos esperados. ¿Será que el gobierno se está dando un disparo en el pie? Esperemos y no mucho, porque las leyes de la economía no responden, afortunadamente, a la demagogia oficial…  Ahí, en la dinámica económica, los errores se pagan y rapidito.