Editorial

Editorial: FUNCIONARIOS DE PUESTOS DE SALUD SE TOMARON ESTE VIERNES COMO PUENTE.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

DON CLIMACO 1 (1) bbNo le falta razón al señor Defensor del Pueblo Nacional, Jorge Armando Otálora Gómez, cuando de manera airada le reclama al Ministerio de Salud colombiano y a las Secretarias de Salud -departamentales y municipales- el no haber tomado las medidas suficientes para prevenir la propagación del virus chikunguña y evitar la epidemia que actualmente se registra en todo el territorio nacional.

Y para hacer patente la dimensión real de la irresponsabilidad de estas instituciones les quiero contar que me toco ser testigo este viernes 26 de diciembre de cómo, al  acompañar a una pobre señora en un grave estado de congestión y teniendo cita para éste preciso día, nos encontramos con que los médicos del Puesto de Salud del barrio Toledo Plata se habían tomado, motu proprio, este viernes como puente festivo, y la señora se tuvo que volver con enfermedad y todo para su casa, sin saberse si las consecuencias de su desatención pudieran ser fatales.    

Solo los señores del laboratorio y el personal de vigilancia fueron a laborar  y ni siquiera el señor que maneja las citas del puesto de Salud Toledo Plata se dignó comparecer a su sitio de trabajo, porque si hay virus de chikunguña y epidemia desatada, ese es problema de los enfermos y, a lo mejor puede pensar “¡que se jodan!”, como uno ha oído expresar a tanto burócrata arrogante que trabaja en esos centros de salud, empleados groseros y alebrestados por el respaldo de algún concejal de la ciudad que, para conseguir cuotas burocráticas en los diferentes niveles de la administración municipal son uno verracos…

Pero claro, el señor Jorge Armando Otálora no se enredó por las ramas a la hora de hacer su reclamo al sistema de salud nacional, sino que igualmente puso el dedo en la llaga cuando planteo su preocupación “por las irregularidades en torno a los tratamientos que el sistema de salud les entrega a los afectados por el virus, ya que varios ciudadanos han denunciado que algunas Entidades Prestadoras de Salud (EPS) no entregan los medicamentos, o lo hacen de manera parcial”. ¡Hay señor Defensor del Pueblo!, esos son los dolores diarios de un sistema que funciona desde hace muchos años en favor de los grandes capitalistas que hacen negocios con los medicamentos de los pobres, de burócratas que se “enchaifainan” en los Ministerios y Secretarias de Salud departamental y municipales por simple recomendación politiquera.

Y que ni siquiera admiten preguntas serias de los medios de comunicación nacionales, porque ellos pretenden ser de mejor clase social, de “sangra azul”, y llegaron a esos cargos no ha responsabilizarse como cualquier buen ejecutivo por la suerte de los ciudadanos que dependen de su gestión, sino a mandar y a gritar, porque la mayoría de ellos son “negros alzados”, pobres cretinos que nunca tuvieron un cargo realmente importante y de responsabilidad en sus manos y, como decía mi abuela, “todo atembado que no ha visto a Dios, cuan lo ve se asusta”. ¿Podría uno pedirle peras a un olmo?

Pero no quiero terminar estas notas sin hacer un pequeño recuenta de las más pueriles excusas que los médicos usan para no cumplir con sus obligaciones en los horarios asignados en los Puestos de Salud: Es que la muchacha de servicio de mi casa se enfermó. Mi nieta tiene actividad social en su colegio y no la puedo dejar sola. Tengo un curso de yo no sé qué pendejada que no me permite venir toda la semana entrante. Excusa esta que últimamente también usan enfermeras y oficinistas para perderse días enteros de los Puestos de Salud, dejando a los usuarios viendo un chispero después de madrugar desde las 2 de la mañana de cualquier día para conseguir una pinche cita que ningún cretino de esas entidades se cree con la obligación de respetar. Y así, interminablemente…

¿Y de la vigilancia y control de la pinchada Secretaria de Salud de Bucaramanga que suele mirar a los demás seres humanos por encima del hombre, que? ¿Es más grande el poder de los concejales que recomiendan a tal ejército de burócratas ineficientes que la supuesta verraquera que la funcionaria a veces demuestra en ciertas entrevistas de radio?  ¡Ah, pero claro!, aquí en Bucaramanga no hay epidemia, porque eso lo determina un concejo técnico compuesto por señoritos y señoritas muy respingadas que aunque todo un ejército de seres estén muriendo a su alrededor, no ven nada.

Qué bueno sería señor Defensor del Pueblo Nacional, Jorge Armando Otálora, que se diera una pasadita personal por la ciudad de Bucaramanga para que viera cómo funciona la salud publica entre nosotros. Y ojala sea el próximo viernes 2 de enero cuando, así haya epidemia desbordada de chikunguña y dengue, los aristocráticos  médicos y funcionarios de algunas entidades de salud de esta ciudad estarán de puente en la Mesa de los Santos o en San Gil, porque esta es una región de turismo. ¡Y guepaje!