Editorial

Editorial: ¿HAY CESE AL FUEGO DE LAS FARC O NO?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.  

1972338_10205974735908905_5435813286741860605_n(1)Los hechos diarios de atentados y emboscadas contra los soldados del ejército colombiano estaría demostrando, palmariamente, que el cacareado cese al fuego unilateral de las FARC para contribuir al supuesto ambiente de reconciliación que se estaría presentando en el frente militar del país, es otra de esas mentiras tontas con las que se ha querido rodear un proceso de paz que esta signado, desde el principio, de una inconsecuencia real que le estaría reiterando a los analistas especializados que todo esto no  es más que un montaje artificial para tratar de mostrarnos una vía hacia un supuesto paraíso terrenal, que es más falso que un perro verde.

El mismo hecho de haber desarrollado estas conversaciones en Cuba de espaldas a la opinión pública nacional, con el achaque de preservar el proceso de la presión mediática de los medios de comunicación y la opinión de los diferentes sectores políticos colombianos, ha sido un factor para poner seriamente en duda todo lo que efectivamente está pasando en la isla de Fidel Castro, y para no dar explicaciones de lo que el gobierno nacional estaría dispuesto a entregar en aras de este capricho político y militar del presidente Santos. Dentro de toda esta novela rosa, el gobierno ha mantenido la decisión de detener los bombardeos contra los campamentos y núcleos de movilidad de la guerrilla, como respuesta al supuesto cumplimiento de las FARC a la teórica tregua que los mentirosos guerrilleros dicen mantener como hipotético acto de buena voluntad.

Hoy nuevamente el país se levantó con la noticia de una masacre de nuestros soldados por parte de los insurgentes y, entonces uno se pregunta, ¿en qué quédanos al fin, hay tregua o no hay tregua unilateral en este proceso estúpido, lleno de mentiras y del sacrificio de la vida de nuestros soldados que son sometidos permanentemente a la acción criminal de quienes supuestamente actúan en nombre de la revolución?  Porque lo que no podemos seguir intentando hacer es tratar de vender una versión rosa de la realidad nacional, mientras diariamente, a cada instante, los medios de comunicación le entregan a la opinión publica hechos que van en contravía de la versión retocada que el gobierno nos quiere vender.

Por supuesto que como muchas veces hemos dicho en estas líneas, nadie que tenga dos dedos de frente está en contra de que luego de tantos años de violencia este país busque y logre la paz general. Pero la vía hacia ese logro debe ser sobre bases realistas, ciertas, concretas, y no en medio de sofismas de interpretación de los hechos diarios de la guerra colombiana. Sobre todo teniendo en cuenta que a lo largo de la experiencia histórica nacional de estos procesos la FARC no ha hecho sino sacar ventaja para fortalecerse y después volver a su acción delincuencial. ¿Está la guerrilla nuevamente jugando su vieja estrategia de hacer pistola con los dedos de los pies mientras de labios para afuera tiene un discurso hipócrita?

Son respuestas que el gobierno debería absolvernos francamente, y sin esos sofismas metafísicos con los que nos quiere mostrar como blanco lo que es definitivamente negro…