Editorial

Editorial: LA CIUDAD Y EL DEPARTAMENTO LLENO DE DENGUE Y…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierra mResulta realmente sorprendente la cantidad de ciudadanos bumangueses y del departamento llenos afecciones gripales y congestiones que muchas veces desbordan en el dengue, y pareciera que en ésta región del país no hay Secretarias de Salud que puedan o quieran dar una voz de alarma en torno a una epidemia que está causando  daño a muchas familias de la región sin que nadie se dé por aludido.

Hace algunas semanas la Secretaria de Salud de Bucaramanga amenazo a los bumangueses con darles látigo del bueno por no hacer el trabajo que le toca hacer precisamente a esa Secretaria, pero ni el castigo ni el trabajo serio para emprender acciones masivas de fumigación y control de las causas de la epidemia se ve por ninguna parte, pero lo que es peor, no hay ni siquiera indicios de que algún organismo oficial quiera dar una voz de alarma sobre lo que está pasando.

Desafortunadamente aquí como en muchas otras cosas que tienen que ver con el interés público jugar con la información o, más concretamente, con la desinformación, es importante para mantener un desconocimiento general de lo que efectivamente está sucediendo en el campo de la salud colectiva,  y los que no somos majaderos sabemos cómo los tales grupos científicos médicos de esas oficinas oficiales responden más a las indicaciones interesadas de los Secretarios de Salud que a una verdadera autonomía profesional para informar a la  opinión publica lo que evidentemente está pasando en el entorno de nuestra sociedad.

En un contexto mundial donde las grandes epidemias generan muertes al por mayor en muchas naciones del mundo, resulta cuando menos irresponsable hacerse los locos con las afecciones que de manera masiva ataca a la población santandereana y bumanguesa y, ojala, no tengamos que esperar a la presencia de muertes masivas entre nosotros para entender que lo que está pasando en materia de salubridad pública en grave.  Y es que en esto del derecho ciudadano a la salud como al de la justicia y la garantía de la vida y la dignidad de los ciudadanos hay mucha literatura mentirosa,  que trata de cubrir a un estado que ha hecho crisis frente a sus responsabilidades colectivas.  ¿Cuántos muertos más necesitamos para que los funcionarios públicos tomen en serio esto de las epidemias, que aparentemente no son tan graves, pero que podrían terminar en una gran tragedia?