Editorial

Editorial: LA GROSERA DECLARACIÓN DEL CONCEJO DE FLORIDABLANCA.

wilfredo sierra 2Por Wilfredo Sierra Moreno.

Realmente grosera y desproporcionada la declaración de los señores del Concejo Municipal de Floridablanca ante la postura del señor Gobernador del Departamento de Santander de proponer  un Distrito Metropolitano en el área metropolitana de Bucaramanga, planteamiento que, dicho sea de paso, no es de invención exclusiva del doctor Richar Aguilar, sino que recoge un vieja actitud de los estudiosos serios del desarrollo de nuestra región, frente a esta división de nuestra extensa zona poblacional en varias alcaldías en las que la politiquería y el oportunismo electorero hace carrera.

Los señores concejales de Floridablanca hablan en su destemplada salida de irrespeto y uno se pregunta: ¿Irrespeto a quién? ¿Al montón de alcaldes de esa ciudad que han salido de la administración por procesos  con la Procuraduría General de la Nación y aun de la misma Fiscalía? Solo ahora, y después de tantos años de errores y violaciones fragrantes de la ética social hay un alcalde decente, que con esfuerzo denodado ha tratado de reorientar el destino de Floridablanca, asaltada una y otra vez por la voracidad de un partido conservador en ese sector del departamento, asalto realizado con una avilantes y una desfachatez que no tiene nombre.

¿Y contra cual democracia atenta la propuesta? ¿Contra esa democracia truculenta que permite que unos caciques políticos a través de unos feudos electorales maquiavélicamente montados se perpetúen eternamente en ese cabildo, abortando una verdadera expresión popular de las gentes de Floridablanca que están hartas de pagar los impuestos más caros del país, sin que ese dinero se vea reflejado realmente en obras y progreso para la municipalidad? Es, señores, el típico caso de los pájaros disparándoles a las escopetas…

Desafortunadamente así como piensan y actúan los concejales de Floridablanca lo hacen los “brillantísimos” concejales de Piedecuesta y Girón, quienes defienden hasta con los dientes los privilegios  de reyezuelos de reinados pírricos que les da la actual conformación político administrativa de nuestra área metropolitana.  Que no nos vengan a decir que éste estado de cosas es la máxima expresión de lo que más le conviene al área metropolitana de Bucaramanga, porque los oriundos de esta región no somos tan estúpidos como para tragarnos ese cuento.  Aunque claro, la unidad común de estos pequeños intereses permitirá que un paso hacia una expresión más acorde con la realidad socioeconómica de nuestro entorno por ahora no se dé.  Pero habrá que ver hasta cuando la acción retardataria de los intereses de los pequeños políticos de oficio puede detener la marcha del desarrollo y el progreso entre nosotros…