Editorial

Editorial: LA GUERRA CONTRA LOS CIVILES.

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WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.

El derribamiento del avión de Malasia Airlines con 295 personas a bordo en el este de Ucrania pone una vez más sobre el tapete que la guerra, toda guerra, es contra los civiles del mundo, así el lenguaje hipócrita de las agencias internacionales de burócratas diplomáticos digan que hay normas que establecen una protección de los ciudadanos comunes y corrientes frente a ejércitos enfrentados.

Tristemente después de algunas semanas en el ejercicio del periodismo nosotros aprendemos que la gran arma de las naciones teóricamente civilizadas del planeta no es la información sino justamente la desinformación como forma de mantener un lenguaje ladino que habla de buenas intenciones o de acciones humanitarias, mientras por debajo de la mesa se hace precisamente todo lo contrario. Es justamente lo que hace ahora el gobierno ruso de Vladimir Putin, que mientras de labios para afuera habla de condenar el acto, todos los hechos indican que el misil tierra-aire que derribo el avión civil fue disparado por los separatistas prorrusos en Ucrania.

¿Iría el señor Putin a reconocer que el disparo salió de los amigos suyos que quieren dividir a la Ucrania independiente para concretar anexiones a la gran republica de su guerrero imperio? Como diría un paisano popular, “ni por el chiras”.  Desgraciadamente la mentira es el gran arma que la gran mayoría de gobiernos  ponen a circular en los medios de comunicación del mundo, y eso es claro desde las grandes potencias políticas y militares hasta los sugestivos señores de la guerrilla colombiana que a diario atenta, miserablemente, contra la población civil.

Eso  ha sido así desde que el hombre descubrió las armas como factor determinante para someter a sus semejantes y no irá a cambiar por mucho que los estamentos oficiales y las guerrillas de todos los pelambres en el planeta se rasguen las vestiduras diciendo que los civiles nunca recibirán la acción bárbara de los que empuñan las armas, cuando justamente la acción de toda guerra es la de someter a un clan, a una familia, a una región o a todo un país.

Lo de Ucrania como lo que pasa en el oriente medio con Israel frente a los Palestinos no son cosas de menor importancia. Esos frentes se pueden escalar peligrosamente, comprometiendo a más poderes y ejércitos de diversas naciones e intereses, con la siempre inminencia de una conflagración universal, que nunca estará ausente con la inestabilidad y locura de unos hombres egocéntricos que solo quieren someter a los demás. ¿No será cierto el aserto de cierto analista descarnado que afirmo que toda negociación de paz no es más que un intermedio entre dos batallas? Habría que considerar con mucha seriedad esta reflexión amarga,  para que todos los seres de este planeta no nos hagamos ilusiones estúpidas, ni a nivel internacional ni en el solar local.