Editorial

Editorial: LA PAZ, LA PAZ, LA PAZ, LA PAZ….

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WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.  

Ese ya aburridor mantra se ha convertido, en los últimos meses, en un desafortunado conjuro gracias al cual lograron meternos, por ejemplo, la reelección de Juan Manuel Santos y está logrando impedir que la opinión pública colombiana haga un verdadero debate sobre la auténtica situación económica y social de amplios sectores de nuestra sociedad, que a pesar de las cifras macro, muy retocadas y todo, viven una terrible situación de hambre y desnutrición. ¿Cuál paz ni que carajos cuando la guerrilla cuando le da la gana asedia y mata a la indefensa población civil, dinámica acueductos, envenena los ríos  con petróleo, y no habla ni por equivocación del todavía gran número de secuestrados que tiene en su poder?

Pero peor aún, algunos de esos bobos tecnócratas nacionales que les gusta decir de ellos mismos que son unos genios,  han comenzado a proyectar conferencia y foros –son especialistas en eso, en hablar mierda- charlas y debates sobre “el posconflicto? ¿Cuál posconflicto señores si estamos en una guerra, vivita y cada día escalándose más, y lo que hay en la Habana son diálogos y acuerdos teóricos que no tendrán vigencia sino cuando todo este acordado, lo que quiere decir que en la práctica no tenemos aún nada, pero nada, nada en la mano? En eso de ensillar antes de traer las bestias parece o que son muy expertos algunos o es un recurso manido y de mala fe para tratar de engañar pendejos, recurso del que se aprovechan para vendernos versiones rosa  de una Colombia que no existe.

Pero esa opinión pública no es tan tonta y en las recientes elecciones la fuerte votación por la contracorriente del gobierno y el Presidente que aspira la Premio Novel de la Paz fue bien grande, por poco casi igual a la del reelegido mandatario, lo que quería significar, para quien tenga ojos para ver, que el tiesto no está para arepas. Y vuelvo y pregunto, ¿se están olvidando que dentro de los intrincados mecanismos que se inventaron  para esta subgéneris negociación de paz,  está  el que los electores colombianos deben decir, mediante el  voto, si están de acuerdo o no con lo que se firmó en la Habana? Ustedes pueden acordar lo que les dé la gana en la Habana, señores gobierno y guerrilla de la FARC, lo que no quiere decir que los colombianos vayamos a votar como borregos por el SÍ a sus marrullerías secretas de estas conversaciones.

Luego que no la venga a pintar aquí el panorama de que todo lo tienen ya ganado y en la mano, y que los colombianos nos tengamos que tragar, por obligación,  todos los zapos que a ustedes le dé la regalada gana. Sobre todo cuando, como estuvieron de acuerdo en afirmarlo ayer domingo la mayoría  columnistas de los principales diarios capitalismos, pareciera que estuviéramos ante un Presidente autista,   haciendo un discurso de posición bien pendejo, hechos para un país y unas gentes imaginarias que solo existen en la mente del señor Santos.

Ahora resulta -¡que sorpresa!- que al gran gobierno social de Juanpa la gente mayor pero sobre todos los niños se  le mueren todavía por cargaderas en la Guajira de desnutrición y hambre… Y que en las tierras de los Ñoños Elías, que fueron los grandes beneficiados de la plática de la mermelada oficial, en billetico no se ve invertido en nada. ¿En qué bolsillo se quedó enredado ese dinero, señor Presidente?  ¿O es que ese tema también es para cuando estemos haciendo los debates del posconflicto?  Es cierto que esta es un país de pendejos, pero no tanto…