Editorial

Editorial: LA SOLUCIÓN “CRISTIANA” DEL CONCEJAL BELTRÁN NO DA RESULTADOS…

Publicidad

WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.

La muerte de uno de los muchachos que hacían parte de los procesos de pacificación orientados bajo la dirección del ex presidente del Concejo de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán, demuestra que las soluciones “cristianas” que un grupo de políticos de esa corriente religiosa -entre quienes se encuentra el Personero de Bucaramanga-  no son la panacea que todo lo resuelve, con todo y lo que digan a grito herido quienes se rasgan las vestiduras afirmando que “en Cristo todo se puede”.

Desafortunadamente problemas tan serios como el de la descomposición social en la muchachada de nuestros barrios es mucho más serio que lo que los románticos quisieran y ya va siendo hora de que dejemos de creer que con oraciones todo se resuelve. Sobre todo porque eso no es serio y  agrede la inteligencia de los sectores sensatos de la política, la economía y la sociología, que entiende que la respuestas a nuestro males deben ir mucho más allá de campañas efectivistas, que solo son una forma descarada e hipócrita de publicidad política.

Cuando hoy el señor Defensor del Pueblo de la Regional Santander le  pide a nuestro Gobernador una reunión urgente para tratar de enfrentar la terrible ola de agresión contra la infancia y la juventud de nuestro departamento, la cosa está demostrando que en materia de agresión y conflictividad de nuestra muchachada  la cosa va mucho más allá de la postura oportunistas de politiqueros cristianos en pose de salvadores del mundo. (¿Se creerán acaso los nuevos Jesucristo venidos a la época presente?)

Que no nos sigan creyendo una sociedad tonta, estúpida, ignorante y fácilmente manejable y que, frente a estas dificultades complicadísimas  muy graves de la violencia juvenil, se busquen soluciones que vayan mucho más allá de las declaraciones de intención en lo que la mayoría de estrategias en esta materia se quedan.  ¿De qué futuro se nos puede hablar en esta sociedad nuestra cuando en el presente a nuestra juventud, a nuestros niños, a la sangre nueva de la patria la están matando miserablemente sin que nadie haga algo serio al respecto?  ¿Cuál futuro si ni siquiera presente tenemos?