Editorial

Editorial: LA TRAGEDIA DEL MUNICIPIO DE LOS SANTOS.

WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.

De manera cíclica, en momentos de verano en el país, el municipio de Los Santos nos presenta la tragedia de no tener ni una sola gota de agua para mantener a sus pobladores y menos al sector de estrato 6 de la mesa, en una crisis que no tendría explicación en una sociedad equilibrada y coherente. Pero lo irónico de todo esto es que la Mesa de los Santos ha tenido históricamente como su adalid y representante al señor Miguel Arenas Prada, quien ha ocupado todos los cargos que  la democracia de puede dar a un ciudadano.

El doctor Miguelito ha sido Contralor del Departamento de Santander, Diputado, Gobernador, Representante a la Cámara y Senador de la República, y todos esos honores no le han servido a lo largo de más de 20 años para darle a su municipio lo más elemental que puede tener un conglomerado humano, que es el agua.  Pero todos los otros históricos representantes del glorioso partido liberal que han pasado por la gobernación de Santander, tampoco han tenido ni la disposición ni la buena voluntad para darle a una de las regiones de la que se precian de ser más roja que la sangre, un acueducto digno. ¿Y entonces de que vale poner tantos votos durante tantos años?

El gran problema de nuestra mal llamada democracia es que no existe mecanismo para que las gentes, los sectores populares y las regiones puedan confrontar con los hechos las promesas que tanto salvador de la patria hace en elecciones,  y entonces después de llevarlos a las grandes dignidades que esta sociedad da gracias al voto de la gentecita del pueblo, los electores tienen que vivir de rodillas frente a los dignos concejales, diputados, alcaldes, gobernadores y parlamentarios, para que estos cumplan con sus promesas y lo que debería ser el deber de un buen líder social y gobernante.

Pero no, aquí luego de recurrir a los proletarios para que los elijan, los beneficiados del voto popular se convierten en personajes de mejor clase social, semidioses intocables, príncipes de unas monarquías que oficialmente no existen aquí, a quienes no es posible exigirles que cumplan con sus promesas de campaña.  Y claro no es factible tampoco hablar con ellos, porque se le esconden a las gentes y “ni por el chiras” les conceden una cita, porque supuestamente estos dignos señores están muy ocupados en cosas más importantes.

  ¿Y la agüita para mi gente por la que sufren entre muchos otros municipios la Mesa de los Santos qué? ¡Que se jodan!, parece que es la expresión mental de tan encumbrados señores a quienes después de pedirles el voto, el pueblo les huele a feo. ¡Qué bonita democracia señores!