Editorial

Editorial: LAS CONSIDERACIONES EXTRA FUTBOLÍSTICAS…

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WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.

No  deja uno de contagiarse del entusiasmo que produce el mundial de futbol pero, sobre todo, de la participación tan extraordinaria de la Selección Colombiana de éste deporte, que por primera vez llega a la instancia de los cuartos de final y tiene  posibilidades reales de llegar a la semifinal del mundial. Pero con la venia de los señores de la ACOD, que tienen todos los pergaminos oficiales y legales para hablar y escribir sobre deporte, quiero expresar algunas consideraciones personales sobre lo que creo del partido de mañana frente al Brasil.

No tengo ninguna duda de la capacidad profesional de todos y cada uno de los jugadores de nuestra selección Colombia y que el equipo tiene toda la disposición  técnica y de conjunto para ganarle el partido de la hoy en día no muy buena selección del Brasil, que ha descansado en lo que va del torneo en la capacidad individual de Neymar. Pero, lamentablemente, las consideraciones extra futbolísticas me preocupan seriamente en cuanto a lo que en últimas pueda pasar con el resultado del cotejo.

Me explico: no solo el equipo Brasilero juega de local con todo lo que eso implica en el ambiente futbolístico, sino que sobre el ambiente político social de ese país pesa las amenazas de muchos sectores inconformes que han asegurado que si su equipo sale del mundial sin el trofeo del evento, incendiaran el país. Que lo puedan o no hacer, está en que tanta fuerza disuasiva tienen las autoridades policivas y el ejército de esa nación, y aunque para muchos estos pueden ser elementos supremamente subjetivos, son fuerzas emocionales que, de alguna forma, no dejan de estar presente en el ambiente que rodea al torneo.

Más grave es que el árbitro asignado para dirigir la confrontación Brasil – Colombia tiene una larga tradición de ser excesivamente localista, y todos sabemos lo determinante que un mal arbitraje puede ser en el resultado de un partido. Como dicen las señoras beatas y excesivamente creyentes, “Dios quiera que no”. Pero yo que no soy creyente no sé si el Dios de esas señoras sea más hincha de Colombia que de Brasil y, por eso, no coloco mucha fe en esas supuestas intervenciones  del más allá. Ojala que estas prevenciones personales de simple aficionado al futbol no sean ciertas, y que en plata blanca y sin ayudaditas non santas, gane el mejor. Aunque todos sabemos que en este desconcertante país que es Colombia, una victoria nuestra en el partido de mañana viernes pueda implicar poner un número no calculable de heridos y muertes. ¡Qué vaina! Y después dicen que los irracionales son los muy juiciosos animalitos…