Editorial

Editorial: LAS RATICAS MUNICIPALES….

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WILFREDO2014-baja bbPor Wilfredo Sierra Moreno.

Una seria denuncia ha hecho por estos días el señor Personero Municipal de Bucaramanga según la cual, por encima de determinaciones tomadas en cuanto a sellamiento de negocios por escándalos o falta del lleno de los requisitos para seguir funcionando, los sitios supuestamente cerrados  son abiertos al día siguiente, con la anuencia no legal de algunos funcionarios de menor rango de las Secretarias Municipales, que por unos cuantos billeticos o cumpliendo órdenes de sus jefes concejales o dirigentes políticos  municipales, se pasan por la faja las determinaciones tomadas.

Triste y todo, no hay peor lacra en el estado a todos sus niveles, municipal, departamental y nacional, que el de la corrupción, y desafortunadamente, por encima de toda la literatura oficial en cuanto a la lucha contra el delito y la negligencia, el mal anda por dentro de las mismas administraciones del estado, y el encargado de exigir el cumplimiento de la Ley y la legislación estatal extiende la mano ni siquiera disimuladamente, para proveerse, indignamente, de unos cuantos pesitos de más al salario, en un ejercicio que envilece miserablemente al funcionario público que así proceda.  Y la mayoría de las veces con el desconocimiento de los jefes de más alto rango,  que poco o nada llegan a saber de las debilidades, en todos los sentidos, de sus subalternos.

Desafortunadamente el sistema político colombiano está montado sobre la consecución, a cualquier precio, de votos para ser elegido una y otra vez a los diferentes cargos de participación pública, y parte de mantener contento al elector es “ayudarlo efectivamente” a brincarse controles de la misma administración pública que el concejal, o diputado o representante a la cámara representa, en una más de las expresiones denigrantes de la corrupción estatal.

No hay que olvidar que en esta desbordante democracia nuestra las prostitutas, los contrabandistas, los tenderos tramposos, etc., etc., han tenido representantes propios en los diferentes niveles de vida política regional y nacional,  que no solo han progresado mucho económicamente, sino además se hacen llamar, con vanidad digan de mejor causa, doctores, damas de alta sociedad, dignísimo o dignísima, demandas de reconocimiento que depende de las deformaciones mentales de quienes en representación de tales “gremios”, buscan y logran mejorar de clase social y hacer olvidar el pasado lleno de muchas manchas sociales, para orgullo de sus hijos, nietos y bisnietos, que heredan de tan original personaje, el feudo y los privilegios políticos.

Así, ¿quién puede garantizar que la lucha contra las diferentes formas de delincuencia y violación de normas en tiendas y establecimiento comerciales municipales se pueda realmente concretar?  Esperemos a ver en que paran las investigaciones del señor Personero de Bucaramanga, aunque en este reino de ciegos es difícil ver soluciones permanentes a tanta corrupción y delincuencia estatal. ¿Será posible lograrlo? Para bien del funcionario que investiga él es un hombre de fe, que llaman. Yo, para mi bien o para mi mal, no creo en muchas pendejadas que corren por ahí como moneda de circulación fácil, y difícilmente me hago a la ilusión que tanta porquería, delincuencia, antiética, trampa y desfachatez que vive en los cargos oficiales nuestros, se pueda limpiar. Pero como dice la canción salsera, “sorpresa te da la vida, la vida te da sorpresas…”