Editorial

Editorial: LLEGO LA VERDADERA PASIÓN: EL FÚTBOL.

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Por Wilfredo Sierra Moreno.   

wilfredo sierra 2No resulta exagerado afirmar que a partir del próximo jueves el estado de ánimo de los colombianos cambiara radicalmente cuando nos encontremos frente a la gran pasión que realmente si nos unifica a todos, ricos y pobres, intelectuales y no tan letrados, religiosos o agnósticos, hombres o mujeres, como es el fútbol.  Creo que sería muy interesante que los muy sabiondos de las encuestas midieran el estado de ánimo de la gran mayoría de nuestros connacionales el viernes de esta semana, pero sobre todo el sábado, cuando nuestro equipo nacional tiene su primer encuentro en el evento mundialista.

Si me preguntaran cuales creería yo que serían los índices de sintonía de la mayoría de los colombianos frente al tema de la política viernes y sábado de ésta semana, diría  que van a ser mínimos, porque nadie va a querer saber de otra cosa que no sean los partidos, sus resultados, los lesionados, los malos o buenos arbitrajes y lo que va quedando sobre la mesa de posibilidades para pasar a la segunda ronda después de los primeros resultados.

Siendo pragmático – y sin ser comentarista oficial de futbol ni nada que se le parezca-  tendría que decir que siento que de entrada no nos ha ido muy bien con el tema de los lesionados en los últimos días y hemos perdido, en partidos amistosos o en los equipos de los que son titulares,  nuestras mejores fichas, con un  buen número de los más connotados preseleccionados que no estarán en la  nómina oficial de la Selección Colombia en Brasil, y eso en mayor o menor medida, nos va a afectar de alguna forma.

Aunque los súper optimistas digan que lo importante en un equipo es el colectivo, la acción de conjunto, nadie puede negar que la presencia de las súper estrellas en un onceno le da una confianza mayor  a la acción colectiva de los jugadores, y nadie podría negar que una cosa es Argentina con Messi que sin él.  Y ahí la ausencia de Falcao tiene un peso muy grande, complementado negativamente, agravado  con las dos o tres figuras más que yo no están en la nómina  por razones de lesiones.

De todas formas yo particularmente exteriorizare toda la fuerza que pueda porque mi equipo ojala llegue hasta el cuadrangular final, y le quiero pedir a los que creen –como yo no lo hago- que si consideran que rezar mucho puede ayudar a que las cosas nos salgan bien, que lo hagan en cantidades exorbitantes, porque aquí sí que lo que más nos une a todos los colombianos es que a nuestro equipo le vaya bien.  Y por favor, ojala sin tanto trago y sin esas celebraciones de alegría cuando ganamos o de dolor cuando perdemos, que producen heridos y muertos. Ya que tenemos nuestro cuartico de hora para olvidarnos de los problemas mundanos, no nos lo tiremos con tragedia innecesarias…