Editorial

Editorial: LO QUE VIENE DESPUÉS DE ELECCIONES…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-siTerminada la jornada electoral –con todas sus peloteras vergonzosas – lo que debería venir para la clase política, empresarial y la opinión publica santandereana es una seria reflexión sobre lo que nos corresponde hacer como pueblo y como raza para buscar un norte cierto en cuanto a nuestro verdadero desarrollo, y no desgastarnos más en esas reyertas de verduleras en las que cayo buena parte de la clase política de esta departamento en el desarrollo de la campaña electoral que apenas termina, grescas que ciertamente den pena al interior de nuestro departamento y frente al contexto nacional.

Si quisiéramos hablar sinceramente sobre lo que es el verdadero desarrollo y progreso de un pueblo, deberíamos confrontarnos  sin hipocresías  frente al departamento de Antioquia, que acaba de inaugurar, con un orgullo y una muestra de pujanza verdadera, un fabuloso Tranvía que es uno de los más hermosos y  modernos del mundo, y que sigue demostrando –así nos pese a la mezquina envidia santandereana- porque Antioquia es lo que es en el contexto de la nación y de Latinoamérica.  No más el día de elecciones la clase dirigente de Medellín se dio el gusto de poner al servicio de todos sus ciudadanos los servicios de transporte masivos gratis para que fueran a votar, cosa que no todas las capitales de departamento nacionales pudieron hacer y que nosotros ni siquiera pudimos imaginar.

Hablar del desarrollo económico, político y social se Santander no puede seguir siendo un ejercicio de cuentos de fabulas que unos niños bonitos de la oligarquía criolla nos quieren vender, sin un referente cierto de lo que efectivamente pasa en nuestro suelo. No más hace algunos días uno de los dirigentes del sector avícola de nuestra región hablaba de que están pensando seriamente irse para otras regiones del país o para el Magdalena Medio, porque desde Bucaramanga no hay vías ciertas y seguras para comunicarse con el resto del país. ¡¿Qué qué?! Si señores, así como lo leen. Sin embargo aquí gastamos ríos de tinta hablando de maga proyectos viales que posiblemente estén terminados dentro de dos siglos, porque como están las cosas en el terreno económico y financiero nacional e internacional, así estén firmados los contratos de ejecución, los recursos para cubrir a lo largo de los meses y los años el desarrollo de las obras, no van a estar disponibles…

El cuento de ser esta una de las regiones con menor desempleo en el país, tiene tanto de largo como de ancho. Desde que se inventaron la leyenda de que el trabajador informal está  empleado y se contabiliza en las estadísticas como no desocupado, las cifras se prestan para maquillar informes periodística que sin embargo no corresponde con lo que se vive a diario en los sectores más pobres de nuestra área metropolitana, en donde los rigores de la pobreza extrema se vive de manera bien dolorosa.

Hay pues muchas cositas para poner en blanco y negro en esto de pensar en serio un verdadero desarrollo estructural de nuestra región, y ojala la clase política, que en esta campaña dio muestras de instintos muy primarios a la hora de pelear como fieras los tramojos del poder regional, puede hacer una autocrítica y una reflexión seria sobre lo que todos por estos entornos necesitamos para que nuestra suerte colectiva sea mejor. Uno en un primer instante de reflexión no se haría muchas ilusiones sobre ese cambio. Pero nunca se sabe, a lo mejor eso de los milagros de los que tanto hablan los cretinos creyentes, existan…