Editorial

Editorial: LOS CRISTIANOS EVANGÉLICOS, UNOS FASCISTAS…

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wilfredo sierra mPor Wilfredo Sierra Moreno.  

Dando muestras de lo que siempre han sido, unos fundamentalistas peligrosos que se sostienen gracias a la ignorancia de las  gentecitas sin ninguna cultura que llenan sus iglesias, un núcleo de cristianos evangélicos con asiento en el Senado y la Cámara de Representantes han emprendido una campaña mediática y miserable en contra de la Senadora Claudia López  y su pareja, la ahora representante Angélica Lozano, solo por tener una relación afectiva que no cae dentro de lo aceptado por los dogmáticos religiosos de nuevo cuña,  y gracias a que los años han transcurrido y la cultura no es la misma de hace unas cuantas décadas, estos barbaros no piden la hoguera para estas dos inteligentes mujeres.

Es un tratamiento discriminatorio que también se les ha intentado dar a Gina Parodi y Cecilia Álvarez, Ministras de Educación y de Comercio, Industria y Comercio respectivamente, quienes luego de reconocer que tiene una relación de pareja, han recibido las iras  demoniacas de la godaria nacional que no puede entender que los tiempos cambian, que no estamos precisamente en la edad media y que el respeto a los derechos de los que -también discriminatoriamente – se ha querido denominar una minoría sexual,  son hecho logrado y materializado en la mayoría de las sociedades civilizadas del mundo.

Desgraciadamente los dirigentes liberales y librepensadores en nuestro entorno han desaparecido definitivamente, y cuando uno ve como en la ciudad y nuestro departamento estos peligrosos exponentes de la nueva inquisición ganan terreno, no son capaces de dar la pelea para reclamar, valerosamente, la condición laica definida en nuestra organización social por la Constitución Nacional.

Y así hemos visto como los hijos de los pastores que tienen su negocio aquí en la ciudad y el departamento, gracias a los miles de millones que sus padres hacen robando a la gentecita con el cuento del diezmo, han logrado llegar a diferentes cargos de elección popular y de nombramiento,  buscando imponer un concepto sectario y excluyente de sociedad, que en otros contextos mundiales ha llevado a enfrentamientos militares prolongados. Porque llega a tal punto la intransigencia doctrinaria de estos barbaros supuestamente elegidos por Dios para regenerar al mundo,  que tocan fibras de la tolerancia comunitaria de una manera tan agresiva, que desafortunadamente genera la creencia de algunos sectores de que la guerra es la única forma de detener esta plaga religiosa que quieren someter al planeta a sus estupideces teológicas.

Pero estos mezquinos la van a tener dura si creen que contra Claudia López, Angélica Lozano, Gina Parodi y Cecilia Álvarez van a poder aplicar sus prácticas fascistas y criminales, y que el país se va a arrodillar frente a la estupidez doctrinaria de unos ignorantes que con la Biblia debajo del brazo, pretenden ser juez y parte de nuestra conducta social. No están ni tibios estos pastorcitos de chicuca si creen que Colombia se va a someter a su majadería conceptual. Pero sus acciones discriminatorias les están mostrando al país claramente quienes son: unos fascistas intolerantes  peligrosos que se amparan detrás de  una  Biblia debajo del brazo.