Editorial

Editorial: MESA PERMANENTE CONTRA EL CHIKUNGUNYA CON MUCHO DOCTOR…

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wilfredo sierra mCiertamente nos llamó mucha atención un boletín de prensa puesto a circulación en el día de hoy en donde se da cuenta de la instalación de una mesa permanente contra las epidemias virales que vienen afectando la comunidad regional, pero nos picó a curiosidad más por la exaltación triste al culto de la personalidad, porque la nota en cuestión dedica más del 80% de sus texto a exaltar la individualidad de los burócratas de la salud que estuvieron en la reunión, que a las medidas específicas para controlar los males que se suponen era la causa de la cita.

Que el doctor fulano de tal secretario de no sé qué tal entidad, que la dignísima doctora exponente de yo no sé cualquier otra institución y bla, bla, bla, y al final, como quien no quiere la cosa, alguna referencia a la acción contra el Chikungunya y el Dengue… Un texto periodístico ciertamente muy sintomático de lo que realmente pasa en el sector de la salud del departamento y el país, donde los cargos en ese ramo sirven más para elevar el estatus social de los burócratas del sector, para salir a ser candidatos a diferentes entidades de elección popular, para  “enchanfainarse” en mejores cargos con más platica de ingreso, pero en donde, la verdad verdad, la salud en general de las gentes de la comunidad es lo último que cuenta.

Tremenda reprimenda me  gane de parte de uno de los muchos encopetados contratistas que chupan sangre del presupuesto del sector de la salud por una referencia anterior a la verdadera situación de salubridad de nuestras gentes en Bucaramanga y Santander, porque claro esos criterios son propiedad exclusiva de las elites políticas que se rotan por los despachos y las oficinas que tienen que ver con el tema de la salud, y aquí salirse de la ortodoxia dogmática de la rosca cerrada de doctores y doctoras a los que se está obligado a rendir genuflexiones humillantes, es un pecado de lesa humanidad.

¿A alguien le preocupa en realidad como tratan a la pobre gentecita humilde de los sectores populares en los Puestos de Salud de la ciudad y el departamento, en donde otros burócratas muy bien recomendados por padrinos políticos –doctores y doctoras- hacen lo que les da la gana con la dignidad de estas personas, ultrajándolas, humillándolas, barriendo literalmente el piso con ellas, como si el servicio que se presta en esos centros los pagaran o fuera una limosna de estos desgraciados tiranos que todavía se creen verdugos de la edad media?

Pero cuidado, no digan nada… El doctorcito o la doctorcita se pueden fastidiar, incomodar, indignar, y no darle cita para una entrevista de prensa ni en lo que resta de esta vida ni en las próximas 200 encarnaciones…  Ah, porque claro, el periodista esta para rendirles culto, decir que son los más grandes seres y científicos que ha producido en género humano y que sin ellos nuestra existencia sería una desgracia. ¿Cuestionar? ¿Preguntar? ¿Profundizar? ¡Quien dijo! Unas rodilleras bien grandes son las mejores herramientas para circular bien por entre esos despachos y esos encopetados doctores y doctoras que dignifican, con su sola presencia, el planeta tierra.

Pero ojala dentro de un par de semanas no estemos sumando muertos sobre muertos por efecto de la  Chikungunya y el Dengue, materia sobre la cual, por expreso grito de un contratista de las Secretarias de Salud, tengo prohibido hablar. Aunque claro, para ciertas elites los muertos pobres no cuentan y en entonces es como si estos nunca hubieran existido…  Rico, ¿no don Pepe?