Editorial

Editorial: MI PERSONAJE DEL AÑO: FRANCISCO.

Por Wilfredo Sierra Moreno.

DON CLIMACO 1 (1) bbPara algunos amigos que conocen mi profundo anticlericalismo les va a parecer una sorpresa que yo escoja como mi personaje del 2014 al Papa Francisco, pero la verdad es que creo que junto con ese hombre bueno que fue Juan XXIII, han sido dos de los pocos seres que han tratado de ser medianamente consecuentes con la teología de ese engendro monstruoso que se llama Iglesia Católica Apostólica y Romana. Pero además porque la transparencia y claridad conceptual de este clérigo argentino muestra aún más de bulto lo incoherente, falso y criminal que es toda esa jerarquía burocrática y prepotente, que desde la Curia Romana, hasta sus más enfermos sexuales curas esparcidos por el mundo, ha llenado de males y desgracia al planeta.

Solo hace un par de días en una de sus andanadas a esa goda y rosquera Curia Romana que él sabe que es su mortal enemiga, no dejo de recordarles que entre las muchas enfermedades que los acechan está el “alzhéimer espiritual, el sentirse inmortales, la mundanalidad y el exhibicionismo o vanagloria”, diplomáticas y muy medidas palabras que traducidas a nuestro lenguajes profano, podrían ser perfectamente fariseos, sepulcros blanqueados, ególatras y mentirosos, lo que ha sido una constante en la existencia la pomposamente autodenominada “santa madre Iglesia”, y gracias a cuyos graves problemas de autoimagen institucional, han llenado de tantas desgracias y muerte la historia de este mundo desde que ellos existen.

Nadie debería olvidar que la imposición de las creencias católicas en nuestro suelo latinoamericano fue a sangre y fuego, implicando el genocidio de miles y miles de nuestros hermanos aborígenes que no fácilmente se doblegaron a las estúpidas creencias católicas, lo que prácticamente sentencio su desaparición como raza de nuestra américa mestiza. ¿Amor es lo que predican, dicen algunos? ¡Qué amor tan grande, empujando el puñal y la espada en el cuerpo de quienes no se sometían a sus caprichos de dictadores desalmados, o quemando en hogueras de la miseria a quienes eran juzgados por un tribunal inquisidor compuesto por uno fanáticos realmente alucinados que pretendían ver brujas y herejes por todos lados!

Pero Francisco los conoce muy bien y, por eso, prefirió la segura habitación 201 de la Casa de Santa Marta y no las pomposas instalaciones del Vaticano, en donde sabia estaba más que expuesto a la saña asesina de los pérfidos Cardenales, que como sus pomposos vestidos rojos, demuestran una terrible inclinación por la sangre. Los venenos letales terminaron con la vida de Juan Pablo I, y muchos otros han sido rápidamente quitados del medio cuando no servían a las oscuras inclinaciones de estos supuestos “inmortales”. La ventaja es que con estos gestos, para quienes “tienen ojos para ver”, se han dejado sentir condenaciones más que claras de un Papa que, como el mismo lo ha dicho, no le tiene para nada miedo a la muerte.

El único problema es que la edad conspira desafortunadamente contra un reinado largo de Francisco en el Vaticano, porque con sus 78 años de vida y algunos problemas serios de salud, no serán mucho el tiempo que tendrá para hacer la reforma radical y seria contra ese nido de víboras que ahora gobierna. Y seguramente, como lo demuestra la vieja y la reciente historia, los sectores más oscurantistas y recalcitrantes de la iglesia no estarán de brazos cruzados sino por el contrario, buscando un quiebre por donde terminar con el aire fresco que intenta correr por los corredores de ese tenebroso imperio no solo religioso sino igualmente político y económico.

Pero lo que ha hecho hasta ahora, pero sobre todo lo que nos ha dejado leer entre líneas, es más que suficiente para declararlo mi personaje del año en este 2014.