Noticias

Editorial: NUESTRO CUBRIMIENTO DE LA CAMPAÑA POLÍTICA.

Publicidad

Por Wilfredo Sierra Moreno.

1a wilfredo sierraCon la entrega de buena parte de los avales a un gran número de los candidatos a la Gobernación de Santander, las alcaldías del departamento, las Asambleas y Concejo Municipales, comienza  oficialmente la campaña política de éste año y, al particular, queremos dejar bien sentada lo que es nuestra posición como medio de comunicación frente a este tipo de eventos. En primer lugar creemos que la obligación de la prensa, en todas sus manifestaciones, es la de ofrecer información imparcial de todas las ofertas electorales que están en juego, sin sesgos ni manipulaciones que nada tienen que ver con la ética de un buen comunicador.

Y en esto nosotros en El Crisol tenemos claro el viejo precepto de nuestros añejos maestros en el oficio, en cuanto a que una cosa es el cubrimiento informativo que se debe ofrecer a los lectores, que por respeto a ellos, debe tratar de ser lo más objetiva posible. ¿Qué los propietarios y editores tenemos posiciones personales frente a los fenómenos que se están viviendo? Claro que sí. Pero para esto está la postura editorial del medio, o las columnas de opinión, en donde sin ambages se puede y se deben plantear los criterios sobre las diferentes noticias puestas a consideración de nuestros lectores. Pero como dicía mi madre muy ambiguamente cuando quería hacer distinciones entre agua y aceita, una cosa es una cosa y otra cosa.

Desafortunadamente ha hecho carrera entre nosotros que el periodista se case con un partido o candidato determinado personalmente, pero que igualmente quiera llevar esas simpatías y amistades al cubrimiento de información, lo que no está desde ningún punto de vista bien. Desgraciadamente la crítica a este comportamiento no es fácil cuando los grandes medios periodísticos de la región están comprometidos con sus particulares intereses políticos, económicos y sociales – más los de su familia – y el cierto poder que indudablemente da tener un periódico, un espacio radio o televisivo, es usado como garrote para tratar de apabullar el supuesto “enemigo”, o como palanca para propiciar el triunfo y la exaltación de sus amigos. Claro, hay cosas sucias y reprochables en el contexto electoral regional, y ni más faltaba que los periodistas tuviéramos que renunciar a ese poder de la denuncia que ha sido tan efectivo para corregir tanto entuertos y porquería en el país, pero desafortunadamente no siempre ciertos cubrimientos tienen los soportes investigativos y documentales que la teoría y la buena práctica del oficio recomiendan.

Entrar en este terreno que abordo hoy no es fácil, entre otras muchas cosas porque muchos intereses y demasiados egos están en juego de por medio, y creerse poseedor de la verdad y la ética de entre todos los informadores de la región no deja de ser más que una presunción soberbia y sin sentido. Digamos para redondear la idea, que trataremos en la medida de lo posible, de ofrecer el espacio informativo de El Crisol a todos los sectores políticos del entorno, para que den a conocer sus ideas y sus propuestas, sin que nuestras simpatías o aversiones personales traten de influenciar lo que es estrictamente informativo.

Y para terminar un ejemplo en cuanto a lo complicado que es esto de la postura personal en algunas materias políticas. Tengo una viejísima amistad y gran respeto por el doctor Carlos Ibañez Muños a quien considero un señor a carta cabal, pero a lo largo del tiempo me ido alejando definitivamente de la actitud del que por muchos años fuera mi partido, el liberal, porque considero que en los últimos decenios se ha equivocado en materia grave en la orientación y manejo de mucha cosas de interés público, convirtiéndose en un refugio de reaccionarios vestidos de rojo, que en nada son consecuentes –como pasa con casi todos los partidos políticos en este país – con la supuesta ideología de su colectividad. Eso no quiere decir que si en el transcurso de esta campaña y a medida que lo escuche a él y a otros candidatos, y me convence que podría ser la mejor opción para Bucaramanga, no deposite mi voto por su causa.

Soy del criterio de que en materia electoral el votante debe primero oír y evaluar para luego escoger, sin esas matriculas odiosas y paleolíticas a simples colores o partidos por los que supuestamente, habría que votas a la brava. Desafortunadamente con ese amarre ideológico y de lo que en otros tiempos se llamaban feudos podridos electorales, se ha manipulado demasiado la opinión pública nacional y regional, y se ha propiciado un desgobierno y una corrupción que no tiene nombres. Pero me parece suficiente lo hasta ahora dejado plasmado en estas líneas, y posteriormente seguiremos profundizando en el tema…