Editorial

Editorial: ¿POR QUÉ DEMORA TANTO EL POT DE BUCARAMANGA?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

bg_profileEl largo proceso para la actual aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bucaramanga no sé por qué me hace recordar la fábula del pastorcito mentiroso… Después de que los Honorables Concejales nos dicen que “ahora sí” está listo para la aprobación definitiva el Acuerdo con tal propósito, algún argumento nuevo surge para dilatar y dilatar el procedimiento, hasta el punto de llegar a la difícil situación del personaje del cuento, que cuando llego el lobo ya nadie le creyó.

Los que no somos tan tontos no podemos dejar de reconocer que en éste procedimiento hay muchos y muy caros intereses de por medio y, entre ellos, el de los urbanizadores, que no tienen hígados para hacer lo que sea con tal de lograr que sus planes de utilizar tierras que no deberían ser husadas para la urbanización, entren al mercado de la construcción. Una muestra de su arrogancia la dio un ilustrísimo constructor -¡que además quiere ser Alcalde de Bucaramanga!- cuando en Girón se llevó de por medio una zona de reserva vegetal, sencillamente porque a él le dio la gana construir allí. ¿Si tengo plata y poder –se preguntaran tan despóticos personajes – porque no hago lo que me dé la gana por encima del interés general?

En Bucaramanga una zona que es plato deseado de los constructores es la parte oriental de la ciudad que se constituye, a todas luces, en la reserva vegetal nuestra. El alcalde, Luis Francisco Bohórquez, nos ha prometido que esa reserva no será tocada y yo le creo. Pero hay que estar muy alertas porque tantas vueltas y revueltas en la discusión de parte del Honorabilísimo Concejo Municipal de la ciudad dan mala espina. Como pregunta una picante canción, ¿qué será lo que quiere el negro?

Ahora nos endulzan el oído con la clásica estrategia de los “Cabildos Abiertos”, que son más una forma diplomática  de guardar las apariencias poniendo a la gentes a botar corriente “para que se desahoguen”, pero cuyos alaridos y reclamos no son tenidos en cuenta a la hora de las verdaderas decisiones, porque ahí, otras corrientes subterráneas son las que tienen la preferencia. ¿Cuántas semanas y meses más nos van a tener dando estúpidas vueltas para definir de una vez por todas el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de Bucaramanga? Y no se puede dejar de olvidar que estos planes son fundamentales para el desarrollo y planificación de futuro de la ciudad. Sin ellos, los Planes de Desarrollo estratégicos son pura carreta…