Editorial

Editorial: ¿QUÉ PASA CON LA SEGURIDAD EN METROLINEA?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

descarga (1)Con despliegue inusitado de medios de comunicación  hace algunas semanas nos hablaron de la implementación por parte de la policía nacional de una estrategia de seguridad para Metrolinea, que durante los últimos meses se ha vistos asediada por la inseguridad para sus usuarios. En días posteriores a la actividad publicitaria, vimos a uno que otro agente de la policía, la mayoría del contingente juvenil en las paradas del sistema, pero luego, como por encanto, desaparecieron.

En los últimos días a quienes tenemos que usar todos los días Metrolinea, nos ha tocado ver como pandillas de muchachos se ha tomado el sistema y, además, pelean y se agreden con armas blancas, sin que nadie de las autoridades locales quiera darse por aludido por la anormalidad que está pasando. ¿Por qué? ¿Es que además de tener que desplazarnos como salchicha en lata en unos vehículos que van atiborrados de gente, también tenemos que exponernos a la acción diaria y permanente de los delincuentes e indeseables en el sistema, sin que nadie se preocupe por nuestra seguridad?

La señora gerente de la empresa repite como lora sistemática que los bumangueses tenemos que querer y defender al sistema como el patrimonio nuestro, pero la verdad es que uno quiere y ama a lo que le produce placer, es agradable, le brinda seguridad y buen servicio, pero no lo que genera incomodidad y peligro para sus usuarios. Querer por querer, con la fe del carbonero, era la consigna de los déspotas de la edad media que además de propiciar la esclavitud y castigar a sus sometidos con el látigo, exigían que sus víctimas fueran tan pusilánimes, que besaran la mano del verdugo que los castigaba.

Pero señores, esas épocas parecen haber pasado según dicen algunos avispados sociólogos, aunque la verdad viendo como a los ciudadanos se los obliga a utilizar y pagar sistemas que no son ciento por ciento eficientes, queda la duda en cuanto a las virtudes libertarias de nuestro actual sistema de cosas. La constitución colombiana dice que el Estado tiene la obligación de velar por la seguridad y tranquilidad de sus ciudadanos, pero todos sabemos que eso es letra muerta que nadie hace cumplir.

Los señores de Metrolinea también nos dicen que ese es el mejor y maravilloso sistema de todo el universo existente, pero uno no ve tanta belleza por ninguna parte. ¿Será que somos nosotros los que estamos sordos, ciegos y mudos como dice una conocida canción de nuestra espectacular Shakira, o los ciegos, sordos y mudos son los funcionarios y directivos del municipio y su emblemática empresa que nos prometen bellezas que nos están por ninguna parte?