Editorial

Editorial: ¿SE PUEDE OPINAR?

Por Wilfredo Sierra Moreno.  

wilfredo sierra 2Con este título el diario El espectador de ayer domingo editorializo para referirse a la “linchada virtual” que le cayó al escritor William Ospina, pero, diría yo, no solo de los medios de Internet  sino también de otros columnista del mismo diaria y de otros medios del país, porque el escritor expreso en una de sus habituales colaboraciones que votaría por Oscar Iván Zuluaga, como lo puede hacer cualquier ciudadano en este país ante dos alternativas válidas puestas a su consideración.

No hago parte del grupo de simpatizantes del candidato del Centro Democrático, pero eso no quiere decir que en una democracia, en una verdadera democracia y para unos verdaderos demócratas, cualquiera de las dos opciones no sea factible de tener sus seguidores y sus votantes, sin que eso se pueda convertir en un factor de satanización. Pero aquí, como siempre, las supuestas posturas democráticas solo son válidas cuando se está de acuerdo con las preferencias de cualquiera de los intolerantes ególatras que llenan esta sugestiva patria,  y si no, quien  controvierta  a estos intolerantes ancestrales se convierte en un paria, un inútil, un miserable ser humano. ¿Y esos son los adalides de la paz?

Para la muestra un botón: mí admirado columnista y escritor Héctor Abad se vino ayer lanza en ristre contra las opiniones de William Ospina y, luego de tratar de la peor calaña a todos los uribistas y a quienes lo fundaron en Antioquia hace muchos años esa corriente de opinión,  a quienes califica de ser lo peor que ha dado su departamento, remata: “Y es esto lo que apoya un escritor que pasa así a pertenecer a la peor categoría de los dañinos: el dañino culto. El dañino que parece inteligente solo porque esconde su brutalidad detrás de una prosa adornada y relamida”. ¡Por favor! ¡¿Eso acaso no es el lenguaje más agresivo que se pueda tener y el  peor  contra-ejemplo de quien quiere ser adalid del respeto de la opinión de los demás, así no coincida con la mía?!

No sé porque viendo lo que está pasando en esta polarización sin sentido en que está dividido el país, me acuerdo de las típicas salidas “mamertas” de las izquierdas socialistas y comunistas del mundo, que hacen sus campañas para llegar al poder denunciado la faltas de garantías y de derecho de opinión de la burguesía para con el pueblo, pero cuando ellos “hacen la revolución” y mandan, no solo cierran todos los periódicos, canales de televisión y emisoras que no están de acuerdo con ellos, sino que además fusilan a todos sus gobernados que no viven de rodillas delante de las creencias de los nuevos predicadores de las verdades comunistas. La ley del embudo: si es el otro el intransigente es malo, pero si soy yo es bueno.

Por eso no creo, cualquiera que sea resultado de las elecciones del próximo domingo que, en últimas, la paz de ésta país se logre. Y aunque el paso que han dado las FARC al querer   reconocer a sus víctimas rompe parte de mi dura incredulidad frente al proceso de paz, la arrogancia y la soberbia  de los dos sectores en que se ha divido la nación, no va a permitir que en lugar de vivir haciendo la guerra física o verbal, se dé el paso a la concordia y el entendimiento para el bienestar de toda la nación.  No sé desde cuando  nuestra verraca sangre se enveneno de odio y agresividad, pero ese es un estigma que llevamos desde el inicio de la misma república, cuando luego de lograr la independencia,  Bolívar y Santander no se dedicaron a unir fuerzas para hacer grande la nueva nación libertada sino a conspirar, a muerte, el uno con otro. ¡Que desgracia!