Editorial

Editorial: SOBRE MEDIO AMBIENTE ¿TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo sierraIndudablemente el evento que tiene como sede nuestra ciudad de Bucaramanga sobre medio ambiente es uno de los más importantes que durante mucho tiempo se han realizado en nuestro suelo, y resulta una muestra de la gran preocupación que muchos sectores del mundo tiene sobre la contaminación y en la práctica, destrucción del planeta.

El gran interrogante que nos surge a nosotros los quisquillosos es si, viendo las dimensiones de la rotura de la capa de ozono y el deshielo impresionante de los casquetes polares del planeta, aún estamos a tiempo para hacer algo definitivo en la reversión de los daños medio ambientales, que algunos expertos sentencian, son irreversible. Pero además hay factores de coyuntura política internacional que no dejan hacernos mucha ilusiones, como que naciones como Estados Unidos – de la cual es originario nuestro invitado Al Gore . junto con China y Japón, entre otros, son los grandes contaminadores del planeta, y nunca se han querido comprometer en una acción seria para corregir este desmadre ambiental de la tierra.

Nos parece muy bien que los niños sean parte de los destinatarios de la Cumbre Internacional de Medio Ambiente, Cima Kids, pero nos parece justo recordar que la mayoría de las veces todos estos eventos terminan llegando, efectivamente, a solo un reducido círculo de especialistas y raros ciudadanos inquietos por estas materias, sin que los efectos de sus discusiones y conclusiones, se puedan efectivamente masificar, lo que sería lo deseable en materias que requieren respuestas totales de la ciudadanía en general.

Los especialistas en la influencia de los medios de comunicación y la comunicación oficial nos dicen que las acciones y las discusiones de eventos de éstas características solo llegan, siendo muy optimistas, al 5% del universo total de las gentes de nuestro país o de una ciudad o departamento específico, y en últimas terminamos haciendo un ejercicio de círculo cerrado, donde hablamos, escribimos, discutimos y especulamos para los mismos de siempre.  Pero en fin, ojala que todo esto nos sirva para reiterar nuestra alarma sobre la zona oriental de Bucaramanga, que está en el ojo insaciable de los insensibles urbanizadores, sin importarles un carajo  que éste sea uno de los últimos pulmones que le quedan a nuestra ciudad.

Pero además sería saludable que la almidonada elite  pudiente de nuestro entorno, más los de la clase media – que se caracterizan por querer pensar  como los de arriba pero tocarles vivir como los de abajo – entendieran de una vez por todas que los vehículos, los carros particulares, están caracterizados por ser uno de los grandes contaminadores del medio ambiente. Pero aquí, papá, mamá, hijos y nietos quieren tener carro propio –lo que según ellos dan más exaltación a su importancia económica y social-  y los teóricos de la económica regional y nacional, miden nuestro avance estructural, de acuerdo al nivel de ventas de vehículos nuevos reportados mes a mes. ¡Bonito así! Con las manos escribimos discursos hipócritas sobre preocupaciones medio ambientales, pero con el codo del atiborrar de más y más la ciudad de carros particulares, borramos en la práctica toda esa literatura de especialista, que termina siendo un saludo a la bandera.