Editorial

Editorial: ¿TRÁNSITO DE FLORIDABLANCA NECESITA PLATA A CUALQUIER PRECIO?

Por Wilfredo Sierra Moreno.

descarga (1)Tristemente una de las prácticas más comunes en nuestro país es que algunas entidades públicas se dediquen a meterle la mano al bolsillo de los contribuyentes para alimentar su voracidad de dinero a cualquier precio, sin que existan mecanismos efectivos para que los órganos de control averigüen si las excusas de uno y otro avariento tienen sustento en la legislación vigente y si los dineros recogidos a los ciudadanos tienen una destinación efectiva.

Es lo que nos parece que está pasando con la Dirección de Tránsito de Floridablanca cuando, en un tramo de la autopista de Bucaramanga a esa localidad, en donde prácticamente no se puede transitar por la congestión y los trancones, se inventan unas restricciones de límite de velocidad que son estúpidas, y recurriendo al expediente de las fotomultas, se dedican a buscar dinero fácil, castigando el patrimonio de los pocos conductores que pueden transitar a más de 60 kilómetros por hora para los públicos y 80 para los privados, en una vía, que como las autopistas en cualquier parte del mundo, se hicieron para andar rápido.

Pero no es solo eso, sino que la mayoría del dinero de las multas se las va a llevar un contratista privado que, hace años, y gracias a ese carrusel de favores que ha sido tan común en ese municipio de nuestro departamento de Santander, logro el negocio más leonino para el municipio de Floridablanca y los pobres majaderos que caigan en las garras de esa desconcertante oficina, que ha sido la cuota burocrática preferida de la “maravilloso” clase política que allí reina y que ha merecido la permanente condena de los órganos de control de estado, Fiscala, Procuraduría y Contraloría General de la Republica.

Personalmente y desde estas líneas, le estoy pidiendo a los anteriormente mencionados órganos de control, que de oficio, abran serias investigaciones sobre esta absurda determinación que, como muchas de las cosas que pasan allí, huele a feo. No se trata de conciliar con transporte público o privado más o menos kilometraje en el desplazamiento por esa Autopista, sino de investigar penal y disciplinariamente las oscuras intenciones de una decisión no le cabe en la cabeza al más estúpido de los mortales, pero que, por supuesto, implica el ingreso de varios miles de millones de pesos que uno no sabe a dónde van a parar.

Ya esta bueno de que al majadero contribuyente colombiano le metan al bolsillo la mano por todo y con cualquiera excusa y que las supuestas intenciones de combatir la corrupción de parte del gobierno nacional no se concrete en hechos. Señor Procurador, Fiscal General y señora Contralora General de la República, en esa determinación de Transito de Floridablanca hay gato encerrado. ¿No habrá quien le ponga el cascabel a ese liso gato?