Editorial

Editorial: UN CONTRALOR GENERAL DE BOLSILLO…

wilfredo sierra mPor Wilfredo Sierra Moreno.

Una causa realmente vergonzante, por decirlo menos, fue todo el proceso que terminó con la elección de Edgardo Maya como Contralor General de la República, y de seguro el gobierno del Presidente Santos va a poder decir, sin vergüenza, que tiene un Contralor de bolsillo. Un Contralor respaldado, promocionado, defendido y elegido por el gobierno, no podrá ser nunca un vigilante realmente serio de la destinación de los dineros de la administración central, y terminara siendo un ministro más, designado por mano ajena, del Presidente de la República.

Es una tendencia totalitaria que corresponde a esa otra acción que busca unificar la elección de Presidente de la República, gobernadores y alcaldes, que mientras se quieren presentar a la opinión ingenua como un gran logro, es solo una forma velada de unificar todo el paquete electorero colombiano en una sola fecha para poder amarrar con más eficiencia el poder de las maquinarias.

La división tripartita de los poderes del estado, base teórica de una democracia efectiva en cualquier parte del mundo, es entre nosotros letra muerta, porque aquí tanto Senadores y Parlamentarios, Fiscalía y Contraloría y los mismos miembros de la rama judicial nacional, responden a las decisiones particulares y todo poderosas de un Presidente de la Republica que termina siendo, en la práctica, un monarca todopoderoso.

Quienes conocimos por dentro a la perfección cómo funciona la Contraloría General de la Republica, sabemos perfectamente que ese es un monstruo paquidérmico proveedor de toda la burocracia del mundo que uno se pueda imaginar, burocracia que inteligentemente ofrecida y repartida entre Senadores y Representantes a la Cámara, es una forma más que eficiente de amarrar lealtades y decisiones legislativas, que continua desarrollando la cuerdita de las roscas excluyentes que manejan éste país.

Por sus obras los conoceréis, dice por ahí algún precepto moralista que es frecuentemente citado, y al señor Edgardo Maya todos le conocemos sus obras, que implica condenas legales por sus acciones no propiamente transparente en el inmediato pasado. ¿Tendrá los suficientes pantalones en esta ocasión el Procurador General de la Nación para procesar a unos parlamentarios que votaron para la Contraloría General de la República por un señor que legalmente estaba y está inhabilitado por condenas vigentes en su contra? Habrá que esperarse… Esta supuesta democracia realmente es el reino de los grandes emperadores del poder nacional y, pareciera que en este momento las dimensiones del reinado absolutista del Presidente Santos no tienen límites…