Editorial

Editorial: UNA FERIA GANADERA NO TAN EXITOSA…

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wilfredo sierra mPor Wilfredo Sierra Moreno.

Termina este fin de semana la primera – en muchos años – feria ganadera de Cenfer desligada de la clásica Feria de Bucaramanga y, la verdad, los resultados para los organizadores aunque buenos, no fueron los deseados. Independientemente de lo que los estrategas comerciales quieran conceptuar, eventos como estos han sido tradicionalmente realizados en una misma semana y en el imaginario colectivo festejos y conciertos en la ciudad y exposición equina y de caballería en Cenfer han sido una y la misma cosa.

Pero para quienes quieran buscar las raíces de este intento de separación de los dos eventos hay que recordarles que hace algunos meses, cuando se definió la construcción del nuevo Centro de Convenciones para Bucaramanga, la discusión entre los directivos de Cenfer y la Alcaldía de Bucaramanga llego a voltajes muy altos, y mientras los directivos del tradicional Centro Ferial -que realmente está ubicado en predios del municipio de Girón- querían que los dineros destinados para tal fin se invirtieran en una profunda remodelación de las instalaciones de Cenfer, el alcalde Luis Francisco Bohórquez se salió con la suya logrando que el gobierno nacional aceptara su propuesta de que se construyera un nuevo gran Centro de Convenciones para Bucaramanga en los predios de Neomundo.

Como quien no quiere la cosa la confrontación creo su ronchita entre la clase gremial y política de Bucaramanga, y mientras para el auditorio se reúnen para dar clases de cultura ciudadana para los del pueblo, entre ellos brilla la clásica piedra santandereana y la morbosa actitud muy nuestra de, “si tú me jodes yo te jodo”.  Pero lo que las evidencias estarían demostrando es que nos jodemos todos, y que bueno sería que las clases de cultura, buenos modales, tolerancia y santadereanidad que le quieren recetar a los de abajo se la aplicaran ellos mismos, y sumaras fuerzas para ir en una misma dirección.

Y vuelvo y repito, así no nos guste un carajo: la diferencia nuestra con los antioqueños a quienes le tenemos una piedra  envidiosa, es que mientras ellos saben superar sus diferencias para ir todos en una misma dirección y lograr el beneficio colectivo de su raza, nosotros, por cualquier motivo nos destrozamos a dentelladas, buscamos por debajo  de la mesa como sacarnos el clavo y, en ultimas, nos jodemos todos.

Particularmente pienso que, a pesar de nuestra forma de ser y gracias a esa gran acogida nacional que está teniendo nuestra ciudad y departamento en el concierto nacional, los dos grandes centros de convenciones van a tener suficiente demanda para mantener permanentemente sus instalaciones ocupadas. ¿Sería mucho pedir que, aunque sea en beneficio de nuestros intereses colectivos, dejáramos tanto maquiavelismo encubierto? Lo que no puede seguir siendo es que nos continuemos muriendo de envidia y no de viejos… ¡Dejen la pendejada, carajo!