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EDUCACION BIOETICA: POCO CONOCIDA EN COLOMBIA.

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Por J. Octavio Puyana M.

images (1)Cada vez es más evidente, la ética se ha subsumido en la bioética. Se hace indispensable fortalecer e incluir la Bioética en los diferentes niveles educativos y formativos en el  país. Dada la situación caótica del estado de principios y valores de la sociedad Colombiana, y del mundo, es un imperativo. Este imperativo debe comenzar con buenos educadores, pedagogos, que a conciencia se apropien de la responsabilidad social de su enseñanza, de convertir unos contenidos áridos en agradables, en sacar de la apatía de los educandos mediante la suficiente  motivación por ello.

De la responsabilidad de las instituciones educativas y formativas por darle posición y relevancia al tema, entre otras, incluyendo personal muy calificado para que se encargue de la tarea.  Porque es muy conocida la situación, sin temor a equivocarme, en todas las entidades públicas y privadas, de todos los niveles, comenzando por los estudiantes, de considerar estas asignaturas, relacionadas con la ética, de “relleno”, a excepción de algunos institutos confesionales en los cuales se da carácter obligatorio a valores de su consideración institucional, aun por encima de los constitucionales, no como complementarios, derivados de la libertad de conciencia.

Es palpable, además, el desconocimiento de la bioética y, más aún, la normatividad a partir de la Constitución Política Colombiana y sus relaciones con las diferentes convenios Internacionales que han sido aceptados en virtud de la primera, que podríamos denominar hiperconstitucionales, siendo, por otra parte, un deber de las instituciones de educación, del estado, y todas, incluyendo las privadas, vigiladas por el estado, el impartir conocimiento sobre principios y valores éticos-bioéticos y morales contenidos en estas normas que incluyen los derechos humanos universales (económicos, sociales, ambientales), paz, democracia, por no agotar el listado.

 Además del derecho ciudadano a que se le faciliten, sin privilegiar ningún tipo de educación confesional. Poco o nada sobre el tema, nos presentan los fututos gobernantes y legisladores de los niveles nacionales, y que decir, de los departamentales y municipales. Por tanto, es un deber de los gobernantes, en los niveles, nacional, departamental y municipal, y de las instituciones en los rangos de dependencia, proveer la educación-formación adecuada y pertinente de la bioética, en sus categorías fundamentales, en lo clínico, biomédico y de salud, en lo ambiental, biotecnológico animal, vegetal y microbiológico, en la integralidad del hombre, de la vida, justicia social, convivencia y pluralidad, en lo económico, y un derecho de los ciudadanos colombianos tener acceso suficiente, por todos los medios, de la bioética.