EL CACAO IMPULSA LA CONSTRUCCIÓN DE PAZ

Excombatientes en proceso de reintegración se formarán en cultivo de cacao

Los beneficiarios y aliados del Modelo de Entornos Productivos sembraron semillas de cacao como símbolo del inicio de este proyecto. Foto: ARN Santander

Los beneficiarios y aliados del Modelo de Entornos Productivos sembraron semillas de cacao como símbolo del inicio de este proyecto. Foto: ARN Santander

San Vicente de Chucurí es el municipio con mayor producción de cacao en Colombia y, ahora, será el lugar donde 26 personas que dejaron atrás los grupos armados y adelantan su proceso de reintegración, se formarán en el cultivo y producción de este alimento que está cada vez más en auge, en gran parte por la sustitución de cultivos ilícitos que se promueve en el país, en el marco del posconflicto.

Por segunda vez, se desarrollará en San Vicente de Chucurí un entorno productivo que incluye formación en cultivo, producción y comercialización de cacao, con 26 personas que adelantan su proceso de reintegración con la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN). El primero de estos entornos se desarrolló en octubre del año pasado.

La formación, que se desarrollará durante tres meses, se realizará en el Centro Nacional de Capacitación Villa Mónica de Fedecacao en San Vicente de Chucurí, Santander, y adicionalmente, las personas serán formadas en chocolatería fina en convenio con SENA de Piedecuesta, donde se cuenta con la mejor planta de procesamiento de Latinoamérica.

Este entorno se realizará con el apoyo técnico y financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Banco Alemán de Crédito para la Reconstrucción (KFW), en alianza con la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao).  El SENA será la entidad que certificará esta formación.

“Es importante destacar que en este entorno participarán 13 personas que adelantan su ruta especial de Justicia y Paz, con apoyo financiero de KFW, y los 13 restantes hacen parte de la ruta regular. En ambos casos reciben atención psicosocial y beneficios como educación y formación para el trabajo, entre otros. Con este tipo de proyectos buscamos que el campo vuelva a ser eje de desarrollo, demostrando una vez más que una oportunidad lo cambia todo”, afirmó Andrés Stapper, director general de la ARN.

Para la cooperación internacional, representada en USAID y la OIM, los entornos de formación productiva se convierten en una excelente oportunidad para que las personas que dejaron las armas adquieran, de manera eficaz y efectiva, herramientas que les permitan mantenerse en la legalidad y construir un proyecto de vida lejos de la guerra. “Este es el segundo entorno que realizamos con enfoque en la producción de cacao. Para nosotros es clave apoyar al reto que tiene el Gobierno Colombiano en la sostenibilidad de los procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración – DDR y, desde la integración económica y productiva, se puede aportar a que las personas que dejan las armas se sostengan en la legalidad. Es muy importante que el sector privado, en este caso Fedecacao, se vincule a estos espacios, ya que así sumamos más aliados innovadores en el marco del DDR”, manifestó Mauricio López, gerente de reintegración económica del programa de Reintegración y Prevención del Reclutamiento de la OIM.

Por su parte, la Federación Nacional de Cacaoteros se une a este entorno participativo, prestando de manera eficaz el vivero institucional, ubicado en San Vicente de Chucurí para desarrollar con técnicos expertos en cacao y de la mano con el SENA las capacitaciones relacionadas con el manejo agronómico del cultivo de cacao. Con esta formación se espera que, al finalizar el entorno, los reintegrados adquieran las habilidades para hacer injertaciones, podas, trazos, siembras entre otros, que permita disponer una mano de obra calificada de interés para empresarios cacaocultores colombianos.

¿En qué consisten los entornos productivos?

Los entornos productivos buscan que, durante tres meses, y a través de la metodología ‘aprender-haciendo’, un grupo de personas en proceso de reintegración reciba una formación educativa y para el trabajo de forma intensiva e integral que les permita ingresar más pronto al mundo laboral o emprender su propio plan de negocio.

Los entornos de formación productiva se han implementado de 2014 a 2017 en 15 ocasiones y 8 departamentos del país, han beneficiado a más de 400 personas en proceso de reintegración, con apoyo técnico y el acompañamiento de USAID, la OIM y aliados del sector privado en cada uno de ellos.

De acuerdo al seguimiento individual que la ARN realiza a las personas que se forman en los entornos, se estima que el 75% de las personas que se han formado entre 2014 y 2017 están generando ingresos relacionados con lo aprendido gracias a sus emprendimientos, vinculación laboral o trabajo informal.

Para conocer otras experiencias del Modelo de Entornos Productivos clic aquí

https://www.youtube.com/watch?v=x6ksuIk9sjQ&t=9s