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ES HORA DE APURAR EL PASO EN COMPETITIVIDAD

El país sigue en la mitad de la tabla del Foro Económico Mundial. Expertos creen que debería subir.

Por: Carlos Guevara 3 de octubre de 2016. http://www.eltiempo.com/ El mejor camino para lograr un crecimiento sostenible a largo plazo es trabajar en agendas de competitividad público-privadas. Colombia conservó el puesto 61 en el Reporte Global de Competitividad (RGC) que cada año elabora el Foro Económico Mundial (FEM), y que en esta ocasión comparó datos de 138 naciones. El país obtuvo una calificación de 4,30 (sobre 7) y mejoró un poco con respecto al año anterior, cuando sacó una nota de 4,28. Pero ¿qué quiere decir todo esto? ¿Es un avance, un retroceso o un estancamiento?

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El colombiano Daniel Gómez Gaviria, director de Investigaciones en Competitividad del FEM desde el año pasado, dijo a este diario que no es posible hacer una lectura tajante de los resultados del informe en términos de un avance o un estancamiento, puesto que existen ópticas tanto positivas como negativas dentro del análisis de cada país, y sobre las mismas también pesan mucho las coyunturas externas.

Justamente, una de las conclusiones del reporte de este año es, en palabras del fundador y presidente ejecutivo del FEM, Klaus Schwab, que “el declive –de diez años– en la apertura de la economía global está afectando la competitividad y dificultando la tarea de lograr un crecimiento inclusivo y sostenible” y que dicha caída “supone un riesgo para la innovación y el crecimiento”.

En su informe de introducción, el RGC destaca que el mundo actual tiene “una creciente desigualdad en materia de ingresos, tensiones sociales y políticas y una sensación general de incertidumbre sobre el futuro”. Y subraya que lo anterior es consecuencia de múltiples factores, como la caída del crecimiento del Producto Interno Bruto global, que pasó del 4,4 por ciento en el 2010 al 2,5 por ciento en el 2015.

Así mismo, destaca el informe, varias economías del planeta enfrentan hoy el doble reto de una productividad desacelerada y la creciente desigualdad en los ingresos de sus ciudadanos. Desde esta perspectiva de la coyuntura, que Colombia se mantuviera en la misma posición del año pasado, es decir, de la mitad de la tabla hacia arriba, es una buena noticia. Pero mirando el tema desde una óptica de evolución, las cosas no parecen tan positivas, pues si bien Colombia ascendió de la casilla 69 a la 61 en los últimos cinco años, la calificación del reporte apenas subió de 4,2 a 4,3 en ese mismo lapso.

Y tomando en cuenta que Colombia es hoy la segunda economía suramericana, detrás de Chile, y la quinta de Latinoamérica y el Caribe, uno podría esperar algo más. En palabras de Gómez: hay un avance, pero “no a la velocidad que se necesita”.

El economista sostiene que uno de los factores críticos que explica ese bajo ritmo tiene que ver con una caída importante en el índice de requerimientos básicos, que comprende instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, salud y educación primaria. Y al desagregar este indicador queda en evidencia que uno de los factores que más afectó la calificación fue el ‘ambiente macroeconómico’, pues en este aspecto el país perdió 26 casillas.

Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad (creado por empresarios en el 2008), destaca que aunque el país mejoró en seis de los 12 pilares del estudio (ver gráfico), los esfuerzos públicos y privados no son aún suficientes. “Mejoramos en salud y educación primaria (del puesto 97 al 90), pero sigue siendo un mal resultado, teniendo en cuenta que en este pilar es donde está el potencial de un país para su desarrollo”. Y agrega que la brecha en el desarrollo de las regiones es otro de los grandes obstáculos.

En cuanto a los factores que estancan al país en materia de inversión, Gómez dice que hay tres que influyen de manera notable: la alta tasa impositiva sobre las empresas, que es una de las más altas de la región; la corrupción y el déficit en infraestructura, aunque reconoce que en los últimos años se ha trabajado bastante en este último frente.

No obstante, expresa que hay virtudes que hay que aprovechar como el surgimiento de nuevos sectores exportadores, la diversidad de los recursos y el desarrollo del mercado financiero, en el que el país tiene la mejor posición. “Este punto está jalonado por la creciente confianza que hay en el sistema financiero y en la buena calificación de acceso a los créditos, entre otros”, indica.

Santiago Matallana del Departamento Nacional de Planeación (DNP), dice que el Gobierno viene poniendo el acelerador en los temas que más impactan el desarrollo y afirma que, “sin duda”, Colombia alcanzará las metas fijadas para el 2032 por el Sistema Nacional de Competitividad, que el Ejecutivo creó en el 2006. Una de ellas es ser la tercera economía de América Latina.

Gómez explica que el tema de innovación es absolutamente clave y “es hacia donde deben apuntar los países que quieren mejorar en la lista” de competitividad. El economista, que en su anterior cargo asesoró al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, expresa que la anterior variable acompañada del desarrollo de la tecnología y de la sofisticación empresarial están jugando cada vez más un papel importante como dinamizadores de la competitividad y como determinantes del nivel de ingreso.

El miembro del FEM también destaca que los 12 pilares con los que se construye el indicador de competitividad son complementarios, es decir que el desempeño de cada uno refuerza a los demás, por lo que una vez un país logra resultados positivos cae en una suerte de inercia positiva.

En el mismo sentido, Córdoba anota que la gran diferencia entre los países que lideran el listado y los emergentes y los más pobres es que los primeros tienen prácticamente resueltos sus requerimientos básicos, como la institucionalidad, la infraestructura, la salud y la educación, por lo que pueden concentrarse en innovar y en sofisticar y fortalecer sus cadenas productivas y de negocios.

En el reporte se destaca también que este es el año en el que se han presentado más ascensos de países en el listado en materia de calificaciones, lo que, según Gómez, indica que las cosas van por buen camino, aunque a un ritmo lento. Y dice que es muy importante focalizarse. “India subió 16 puestos gracias a que buena parte de su esfuerzo se concentró en puntos claves, como la infraestructura”.

Gómez concluye que la coordinación de las instituciones es decisiva para que un país sea cada vez más competitivo. “El principal mensaje del reporte es que el mejor camino para lograr un crecimiento sostenible a largo plazo es trabajar en agendas de competitividad público-privadas”.