FUERON SORPRENDIDIOS DESGUAZANDO MOTOCICLETAS.

 “Garrapato” ofreció 2 millones de pesos a los uniformados

Santa helena del Opón. En el marco de la estrategia presidencial Plan Choque 100 días, “El que la hace la paga”, Seguridad con Legalidad”, el Departamento de Policía Santander, con el fin de contribuir a la reducción del delito y fortalecer la seguridad y convivencia ciudadana, logró la captura de tres sujetos de 42, 34 y 24 años quienes fueron sorprendidos en flagrancia mientras desguazaban una motocicleta al interior de un inmueble abierto al público el cual hacían pasar como un taller de motocicletas en la vereda la Aragua de Santa helena del Opón.

La información fue suministrada por la Red de Participación Cívica (RPC) de la provincia veleña a la patrulla del cuadrante único Santa Helena del Opón logrando la recuperación de tres motocicletas de marcas reconocidas las cuales conservaban sus números de identificación interna, así mismo se hallaron varias autopartes; del mismo modo, en aquel lugar se pudo evidenciar la presencia de herramientas con las que se presume desarmaban las motocicletas, para luego ser comercializadas como repuestos de segunda mano y se procede a la captura de 2 sujetos conocidos como “Makus” y “Conejo”, quienes fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de receptación.

Otra captura

 Un tercer integrante de la banda “los conejos” conocido como “Garrapato” ofreció la suma de 2 millones de pesos a los uniformados que realizaron el procedimiento con el propósito de evitar la judicialización del líder de la banda conocido con el alias de “Mokus”, siendo capturado de inmediato por el delito de cohecho, contemplado en el Código penal artículo 407 y posteriormente dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación con el dinero como elemento material de prueba.

¿Cómo delinquían?

Estos sujetos aprovechaban el descuido de los propietarios y en horas nocturnas se llevaban las motocicletas que encontraban a su paso, en la provincia de Vélez y en algunos municipios de Boyacá violentando los sistemas de encendido llevándolas hasta el corregimiento La Aragua para desmantelarlas y vender las partes en el mercado negro; lo que les representaba ganancias superiores a los 10 millones de pesos mensuales