Noticias

Informa Especial: METROLINEA YA ESTÁ LLENO DE VENDEDORES AMBULANTES Y PORDIOSEROS

Publicidad

METROLINEA 21Cuando hace varios años se inauguró el Servicio Integrado de Transporte y durante todo el tiempo posterior  hasta el día de hoy, nos han dicho que Metrolinea implicaba un paso serio hacia un nuevo nivel de vida de los habitantes del área metropolitana de la ciudad,  con un transporte público que para nada tendría que ver con ese mercado persa en que se había convertido el transporte de buses tradicionales, donde desde adivinos y brujos, hasta pordioseros llenos de llagas, eran el pan diario de cada día.

Pues bien, hoy, después de tantos meses en los que las cosas por el incremento del uso de pasajeros en el sistema supuestamente hacen mucho más rentable la empresa, de la supuesta nueva calidad de vida no hay mucho en el SIT, sino por el contrario, las cosas se han ido deteriorando a pasos agigantados, a tal punto que los vendedores ambulantes, los pordioseros y los cantantes destemplados son un pan diaria de cada día a quienes tienen que desplazarse por este medio.

La razón es sencilla, no hay un sistema de vigilancia que realmente garantice la calidad y la eficiencia del producto propuesto en el papel, y, por ejemplo, los guías y orientadores que existieron en las primeras semanas de la puesta en marcha de los articulados verdes,  desaparecieron de una vez y para siempre.  Los parlantes del sistema si dejan oír permanentemente la grabación de que “las ventas ambulantes y la mendicidad contribuyen a la inseguridad del sistema”, pero como el civismo de nuestra gente llega a un nivel cercano a cero, es como si el mensaje nunca se hubieran emitido.   No solo los llagosos, sidosos y tuberculosos nos prometen el cielo eterno por unas cuantas monedas que les demos –parecen pastores evangélicos pero en la miseria- sino que además los grupos de la champeta callejera con una cantinela que hace desesperantemente estresante  el viaje, son  ya una constante en Metrolinea.

Pero además, ya muchos de los sistemas automáticos para la apertura de los compartimentos desde donde se abordan los articulados  no funcionan, además de que el comportamiento de un buen número de conductores del sistema nos hacer recordar los viejos barbaros del transporte tradicional, donde la guerra del centavo –que aquí no hay- y la ordinariez hacían necesario tener un seguro de vida antes de abordar un bus, por si las moscas.

Ningún buen administrador de una empresa puede olvidar que la vigilancia y supervisión sobre las metas y objetivos de una acción son fundamentales para garantizar el éxito de la misma,  pero en Metrolinea no hay quien vigile y oriente a sus empleados y todo pareciera ir manga por hombro.  ¿Es cierto que el sistema es de todos nosotros? Sí, y por esos los medios de comunicación, en ausencia de una auditoria realmente seria de las ocupaciones de cada uno de los funcionarios de Metrolinea, debemos hacer este oficio de denuncia y critica como contribución para que la empresa que de verdad queremos, no se nos despelote. Amigo no es solo el que aplaude todo lo que uno hace, así este bien o mal, sino quien con suficiente cariño, pero con carácter también, le dice donde se está fallando. Queremos a Metrolinea y no deseamos que se nos convierta en una cloaca de la indisciplina y la indiferencia de los mandos medios y sus empleados.