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Informe Especial: LA SILENCIOSA Y PELIGROSA TOMA DEL PODER DE LOS CRISTIANOS EN COLOMBIA.

El Secretario de Gobierno del Distrito Especial de Bogotá tuvo que salir a dar explicaciones de porque tuvo que parar el libro “Libertad Religiosa” que el pastor cristiano Luis Eduardo Barbosa pondría en circulación a nombre de la Alcaldía de Bogotá y pretendía ser el texto oficial de la Oficina para la Libertad Religiosa del Distrito.
El Secretario de Gobierno del Distrito Especial de Bogotá debió  salir a dar explicaciones de porque tuvo que parar el libro “Libertad Religiosa” que el pastor cristiano Luis Eduardo Barbosa pondría en circulación a nombre de la Alcaldía de Bogotá y pretendía ser el texto oficial de la Oficina para la Libertad Religiosa del Distrito.

En la edición del pasado 25 de mayo el diaria El Espectador de la capital de la república nos trajo un muy interesante informe que pasó desapercibido en medio de la en medio de la ” escandala” de la contienda electoral. Bajo el título de “La ‘libertad de culto’ del pastor Barbosa”, el periódico destaca el hecho de que la administración distrital de la Capital de la República tuvo que frenar una publicación bajo el título “Libertad Religiosa”, que  con los logos de la Bogotá Humana y la Alcaldía Mayor de la Capital, pretendía ser el texto oficial de la Oficina para la Libertad Religiosa del Distrito.

¿Qué elementos legales le da autoridad a un funcionario municipal a meterse en la vida íntima dela juventud, satanizando tendencias personales que, si bien son radicalmente condenadas en la Biblia, no tienen ningún sustento legal que justifique esa violación del derecho privado de las personar garantizados por la Constitución bajo el precepto del libre desarrollo de la personalidad?
¿Qué elementos legales le da autoridad a un funcionario municipal a meterse en la vida íntima dela juventud, satanizando tendencias personales que, si bien son radicalmente condenadas en la Biblia, no tienen ningún sustento legal que justifique esa violación del derecho privado de las personar garantizados por la Constitución bajo el precepto del libre desarrollo de la personalidad?

En la explicación sobre la caratula del libro, dice El Espectador, hay una explicación sobre los alcances del texto del pastor cristiano Luis Eduardo Barbosa, Asesor de la Alcaldía Distrital, que define de cuerpo entero las intenciones del trabajo: “En primer lugar vemos una L –dice la explicación del pastor sobre el contenido del texto – que recuerda la piedra angular que es Cristo Jesús. Dos líneas rectas, blancas y sin mancha que marcan dos direcciones, la primera hacia arriba que significa la relación que todo ser humano debe tener con el único Dios creador. La otra flecha, en forma horizontal, nos está orientando a una relación hacia el prójimo. La palabra religiosa está impresa en una vela que está encendida”.

“Sin embargo, sigue explicando el diario capitalino, la publicación y autorización se frenó esta semana. Quizá por lo que salta a la vista: está lejos de representar la verdadera libertad religiosa y pluricultural a la que tienen derecho los colombianos, según la Constitución del 91”.  Desafortunadamente, agregamos nosotros, sobre la estructura laica que representa esa norma constitucional no hay mucha conciencia entre la burocracia oficial que llena alcaldías y gobernaciones del país, y para no ir muy lejos, varias  instituciones importantes en Bucaramanga están regidos por exponentes de la más ortodoxia doctrina evangélica,  que aprovechando la dignidad que el cargo les da, sesgan la acción institucional con criterios de sus creencias,  sin respeto a los tales preceptos constitucionales.

En una charla dictada hace ya varios meses por uno de esos funcionarios,   en uno de los muchos apartes de su conferencia en donde su criterio fundamentalista del comportamiento humano siempre estuvo presente, se expresó de una manera bastante homofóbica sobre las tendencia de las niñas hacia miembros de su mismo sexo, e invito a los padres a buscar de manera radical a extirpar de ellas ese comportamiento.        

El interrogante que nos surge es, ¿qué elementos legales le da autoridad a un funcionario municipal a meterse en la vida íntima de la juventud, satanizando tendencias personales que, si bien son radicalmente condenadas en la Biblia, no tienen ningún sustento legal que justifique esa violación del derecho privado de las personar? Si hablamos que una de las funciones constitucionales de muchas instituciones en el país es, supuestamente,  cuidar por sé no viole ningún derecho humano de los ciudadanos, esa intromisión es una clara y perentoria violación de esos derechos, solo explicable por una clara fijación mental, sustentado en prejuicios religiosos.  

Libertad religiosa y pluricultural es a lo que tienen derecho los colombianos, según la Constitución del 91. Este es un principio que define claramente nuestra organización jurídico administrativa como un estado laico. Pero ¿por qué estas normas nunca se cumplen?
Libertad religiosa y pluricultural es a lo que tienen derecho los colombianos, según la Constitución del 91. Este es un principio que define claramente nuestra organización jurídico administrativa como un estado laico. Pero ¿por qué estas normas nunca se cumplen?

Por su parte, hablando hace una par de días por alguno conocido analista político y social de la ciudad, se nos hacía caer en cuenta en como el programa impulsado por el Concejo Municipal de la ciudad para buscar la reconciliación de las pandillas de algunos barrios de Bucaramanga, tenían un profundo y alto contenido cristiano,  que no garantizaba, para nada, el éxito dela empresa. De hecho el fin de semana pasada se rompió en pacto entre dos de “los parches” que se habían comprometido al cambio personal y de grupos, y graves incidentes de violencia se presentaron entre ellos.  

Pero no solo los cristianos tienen la insana manía de  aprovecharse del poder para tratar de imponer sus creencias religiosas a sus gobernados, ya que igualmente en una alcaldía del área metropolitana  en varias oportunidades, se ha declarado como días cívicos fechas que coinciden con celebraciones religiosas de la iglesia católica, y hace un par de días, luego de una larga jornada de paro, se dio otro día más  de asueto,  porque los maestros de ese municipio  se tenían que reunir con al Arzobispo de Bucaramanga. ¿Por qué y a qué? ¿Para recibir del supuestos “pastor de almas” orientaciones que marquen la tendencia de la educación oficial hacia los criterios religiosos de la Iglesia Católica?  Absurdo y desconcertante. Lo que demuestra, una vez más que aquí el precepto Constitucional cualquier funcionarios de tercera categoría se los pasa por la faja olímpicamente,  y no pasa nada.    

¿Libertad religiosa y pluricultural a la que tienen derecho los colombianos, según la Constitución del 91? Nada de eso. Aquí cada quien tira para su propia orilla desde los cargos de nombramiento o de elección popular, sin que existe quien le ponga coto a esos males. ¡Pero que!, si nuestro querido Procurador General de la República, encargado de velar por el cumplimiento de las normas legales de parte de los funcionarios del estado, es el más ortodoxo de los militantes religiosos que hayamos tenido en esta nación. Así, ni modos…