Editorial

ISAGEN: LA PLÁTICA DEL ESTADO PARA LOS PRIVADOS…

Por Wilfredo Sierra Moreno.

wilfredo-sierra-m6Desde cuando hace varios meses a los señores de la Asamblea les dio por hacer bochinche, primero con lo de la construcción de las supuestas nuevas plantas de balance en Barrancabermeja y luego desde que se empezaron a rasgar las vestiduras para supuestamente detener la venta de Isagen, les sugerí a mis amigos diputados que dejaran de hacer el oso, porque iban a quedar, como evidentemente quedaron, como un chocato viejo. Pero hay gente que no pueden entender que aunque aparentemente fueron elegidos en instituciones que supuestamente tienen poder de decisión en las cosas oficiales, tiene más fuerza un tullido que ellos mismos.

Desde cuando enterraron los supuestos grandes proyectos de ampliación de refinería en el Puerto Petrolero hasta esta semana que el gobierno culmino haciendo lo que quería, vendiendo Isagen, las evidencias vuelven a demostrar, una y otra vez, que el verdadero poder de las  decisiones de este país está en el gobierno central en Bogotá y que lo demás son romanticismos pendejos…  Ahora bien, lo triste es lo que sigue a continuación en esta dramática película. Dramática porque está plagada de verdades a medias, mentiras y sofismas a los ojos de todo el mundo, y nadie se quiere dar por enterado…

La primera falacia que nos dijeron desde que se inventaron el pomposo nombre de Vías o Proyectos Viales de Cuarta Generación (4G) fue que a diferencia de otros proyectos de concesión en Colombia, los concesionarios 4G no recibirá ningún tipo de remuneración hasta tanto no haya culminado la fase de construcción. Por esta razón, sólo aquellas empresas con la capacidad suficiente para financiar el proyecto de infraestructura completo (a través de aportes de capital y deuda por el valor total de la inversión) serán capaces de ejecutar exitosamente y, por consiguiente, calificar para ser seleccionadas para su ejecución.  Pero entonces, pastorcitos mentirosos, ¿si esa era la condición para adjudicar la construcción de estas vías porque desde el Ministro de Hacienda hasta el Presidente de la Republica insisten en que necesitaban la plática de Isagen para concretar tan descrestantés proyectos?

Ah claro, es que los ricos no son bobos, y por esos son ricos. A ellos siempre les ha gustado trabajar con “el burro amarrado”. Aunque en los papeles y los balances demuestren solvencia económica, prefieren que el papá gobierno le preste la plática para arrancar las obras, por si  las moscas… Pero además, agárrense bien de los asientos: la entidad que el gobierno nacional escogió para manejar tal sartal de dinero es algo así como uno empresita de cuarta categoria, que en declaraciones de su propio gerente al diario El Espectador -13 enero de 2016-  no es que tenga mucho musculo financiero que digamos.

El Espectador le pregunta: ¿Cuál es el patrimonio de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) y qué van a hacer con los recursos que lleguen de la venta de Isagén? Y el señor gerente de la entidad, un tal Clemente del Valle –un perfecto desconocido- responde con evidente descaro: “La FDN tiene un patrimonio técnico de $660.000 millones, que es pequeño para el tamaño de proyectos que estamos financiando. La idea de uno de los usos que se les quiere dar a los recursos del Fondes – que es el que va a recibir el dinero de la venta de Isagén – es que con esos recursos se aumente el patrimonio técnico de la financiera. Al aumentarlo, por dar ejemplo, que entraran $3 billones, entonces si sumamos los $660.000 millones, quedarían $3,6 billones de patrimonio técnico. Yo eso lo puedo multiplicar por cinco y daría unos $15 billones largos para financiar la infraestructura.” A lo que el entrevistador del Espectador, Edwin Bohórquez Aya, le contra pregunta realmente sorprendido: “¡¿Cómo?!” “Al ser una entidad financiera –le responde Clemente del Valle- uno se puede endeudar o apalancar equis número de veces. En promedio un apalancamiento conservador es de cuatro a cinco veces, entonces si mi patrimonio técnico se amplía, podría recoger recursos por $15 billones. Esa es una de las razones por las cuales una parte de los recursos se canalizará al patrimonio técnico de la financiera”.

Para cualquier economista y analista serio en materia empresarial y financiera lo que quedan de las respuestas bobaliconas del tal gerente es un millón de interrogantes graves, que dejan mucho que desear de los supuestos planes serios del gobierno nacional para los destinos de esta venta.  Como el mismo entrevistador de El Espectador lo deja entrever en la nota recogiendo la opinión de un buen número de expertos, hay dudas de si los recursos de la venta de Isagen se van a destinar realmente a la infraestructura  o si se van a ir para cubrir el hueco fiscal, al bolsillo del Gobierno, al gasto.  Lo más seguro es que el destino de la plática sea 50% para el hueco fiscal y 50% la tal infraestructura. Pero todo está por verse porque el manejo técnico y de adjudicación de contratos estará cubierto con un manto tal  de discreción que hará que los arboles no dejen ver el bosque…