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Jorge Francisco Chacón Navas en Coloquio con Don Clímaco: HAY UN PROCESO MUY GRAVE Y COMPLEJO DE ACULTURIZACIÓN ENTRE LOS BUMANGUESES Y LOS SANTANDEREANOS EN GENERAL

  Jorge Francisco Chacón Navas
Jorge Francisco Chacón Navas
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Un destacado miembro de la rama judicial que le gusta definirse simplemente como un funcionario público, Jorge Francisco Chacho Navas, quiso muy amablemente compartir con éste pobre viejo algunos puntos sobre un tema que mucho preocupa a amplios sectores de la sociedad bumanguesa, el de la  cultura ciudadana.  Así fue nuestro dialogo con el prestigioso visitante:

DON CLÍMACO: En estos días pasados  la Cámara de Comercio de Bucaramanga en asocio con la Gobernación de Santander y otras entidades muy importantes, comenzaron un muy serio trabajo para tratar de realmente formar una verdadera cultura ciudadano entre los habitantes de ésta ciudad y su área metropolitana. ¿Qué piensa usted sobre ésta empresa?  

don climacoJORGE FRANCISCO CHACÓN NAVAS: Pues yo si celebro que el gobierno de Santander y que un ente tan importante en el cual se concitan tantos intereses en buen momento para la sociedad como es la Cámara de Comercio de Bucaramanga, piensen en ello. Es que si hay algo de lo cual adolece el departamento y adolece la ciudad completamente –y cuando me refiero a la ciudad estoy de esta área conurbada que es el área metropolitana- es de cultura ciudadana.

Digámoslo claramente, Don Clímaco, aquí no hay cultura ciudadana.  No hay una construcción de ciudadanos. La construcción de ciudadanía hay que aprenderla, ésta se construye y la cultura sí que es complejo poderla construir. Porque la cultura está integrada por elementos visibles y elementos no visibles. Esto que nosotros vemos, las calles abandonadas,  la mugre por todas partes,  los viandantes se atropellan unos a otros, la gente no tienen en cuenta el lugar en que llega a una fila, la grosería con que se trata al comprador, el maltrato que recibe el usuario del transporte, en fin, el maltrato que el funcionarios público y también los funcionarios de entidades privadas le dan a los usuarios, a las ciudadanas y ciudadanos, nos muestra evidentemente que hay un proceso muy grave y complejo de aculturización, o de una cultura que definitivamente no va en los modelos de corrección que pretendemos y, ni mucho menos se acerca al ideal de una cultura que pretenda la corrección y que pretenda el crecimiento ciudadano.

“Si hay algo de lo cual adolece el departamento y adolece la ciudad completamente –y cuando me refiero a la ciudad estoy de esta área conurbada que es el área metropolitana- es de cultura ciudadana”.

DON CLÍMACO: ¿Pero poner correctivos ahí no es tan simple como muchos creen?  

JORGE FRANCISCO CHACÓN NAVAS: Si señor, esto no es fácil. Esto no se hace con decretos, esto no hace con normas, porque en esto hay que aprender primero a desaprender, a hacer un des aprendizaje de todo esto que es pernicioso, para proceder, ahí sí, a empezar un nuevo proceso cultural. Me parece, Don Clímaco, que en un ejercicio hecho un poco tarde aunque, la verdad, nunca es tarde para comenzar.  ¿Cómo vamos a hacer, por ejemplo, para que aquí sea respetado el peatón?  Ese, señor, es uno los temas más complejos.

La esencia de las ciudades es la congregación de ciudadanos. El alma de las ciudades –y permítame ser reiterativo- son los ciudadanos y las ciudadanas.  Son quienes habitan en ella. Los niños, las niñas, los ancianos y las ancianas.  La ciudad no son los edificios. Ese es el amueblamiento y el amueblamiento debe existir, desde luego, para el cuidado de todos y para el uso y beneficio de todos. Pero sin cultura, sin aquella cultura que proviene del alma de las ciudades, que son las personas que las habitan, todo esfuerzo será negativo.

DON CLÍMACO: Pero bueno, mi doctor, esa incultura, esa agresividad, esa bastedad que en muchos nos caracteriza debe tener unas raíces, ¿en dónde cree que esta el origen de ésta, nuestra muy forma particular de ser?   

JORGE FRANCISCO CHACÓN NAVAS: No sé y  no me atrevería a emitir una opinión sobre ese tema.  Pero lo que sí puedo decir es que el santandereano suele ser cerrero y tozudo. Y que muchas veces confundimos la altivez con la arrogancia, con la altanería. El santandereano de suyo es altivo. ¡Qué importante la altivez! La altivez es precisamente, Don Clímaco, un valor. Versus la arrogancia y la altanería que es un desdoro.  Ser arrogante de ninguna manera adorna.  No sé –y no me atrevería a decirlo- si son las tan mencionadas breñas santandereanas, que nos hace ver que todo lo dominamos porque nuestro horizonte es muy recortado. Porque donde nos paremos estamos rodeados de montaña.

Yo quiero decirle una cosa simplemente: que aquí desde la capital del departamento muchas veces no vemos a Barrancabermeja. Y Barrancabermeja es el gran polo de desarrollo del departamento de Santander.  Y creo que muchas veces ni la vemos. Eso, en mi opinión y seguramente muy controvertida, pero lo que yo pienso que tiene que ver con nosotros es que tenemos que ver mucho más allá de la nariz.  Mucho pero mucho más allá de la nariz…  El santandereano debe empezar a pensar, como lo pensaron en mucho tiempo atrás,  a aquellos que por las muchas violencias se fueron.

“Pero lo que sí puedo decir es que el santandereano suele ser cerrero y tozudo. Y que muchas veces confundimos la altivez con la arrogancia, con la altanería”.  

DON CLÍMACO: Y es que si somos honestos en la historia de nuestro departamento y ciudad mucha gente se ha ido de aquí…

JORGE FRANCISCO CHACÓN NAVAS: Se fueron y fueron desplazados y llegaron desplazados a Barranquilla y allá montaron sus tiendas.  Y llegaron desplazados a ciudades de la costa toda.  Santandereanos de La Fuente, de Zapatoca, de San Vicente, todas estas gentes en las tantas violencias que han azotado estas tierras, se fueron. Y se fueron en una diáspora y por eso encontramos santandereanos en todo el país. Tuvieron visión o fue el desplazamiento que los llevo allá.  Nosotros muchas veces, señor, creemos que nosotros tenemos aquí todo.  Y de vez en cuando deberíamos pensar que carecemos de muchas cosas.  Y que tenemos que ver en otras muchas cosas.

Que las ciudades crezcan en metros construidos no significa que somos importantes.  Lo que se requiere es un crecimiento en saber quiénes somos.  En que haya verdadera y juiciosamente amplios espacios urbanos públicos.  Donde los ciudadanos puedan llevar la vida de la ciudad.  Que puedan vivirla, puedan encontrarse en las plazas y en los parques, que hoy parecen unos muladares.  Y que son escasos. Esta fue ciudad de parque hace mucho.  Hoy es una ciudad que carece de parques.  Yo quisiera preguntarles, Don Clímaco, ¿a dónde van aquí quienes carecen de recursos para tener momentos de lúdica, de expansión, en lugares que pudiéramos llamar como parques, donde nadie eche al otro o le tenga que escuchar su música a alto volumen?

 “Que las ciudades crezcan en metros construidos no significa que somos importantes.  Lo que se requiere es un crecimiento en saber quiénes somos.  En que haya verdadera y juiciosamente amplios espacios urbanos públicos…”  

Y mi visitante dejo en nuestro dialogo muchos otros conceptos que nos hace pensar que en esta materia tenemos muchos, pero muchos problemas presentes y futuros. ¿Será que un trabajo real por establecer una verdadera cultura ciudadana entro nosotros será más estable y consistente, he ira más allá de acciones coyunturales para dar la impresión que se está haciendo? Esperemos a ver porque en estas materias solo el tiempo tiene la palabra.  

¿Bucaramanga ciudad de parques bellos y bien mantenidos?
¿Bucaramanga ciudad de parques bellos y bien mantenidos?