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Jorge Lozada Alvarado: LA GUERRILLA ES UN PROBLEMA RURAL, NO URBANO.

WILFREDO SIERRA MORENO232

Por Wilfredo Sierra Moreno.

“No es que la gente esté en contra de la paz.  Sino que esa paz que se está abordando en la mesa de discusiones de La Habana, no nos dice nada al 85 o 86% de la población urbana de la nación”.

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Dirigiendo en el departamento de Santander y para el nororiente colombiano la Fundación para la Promoción de la Cultura y la Educación Popular “Funprocep”, Jorge Lozada Alvarado es uno de eso dirigentes cívicos que sorprende por la claridad con que asume los diversos procesos sociales, económicos y políticos. Y conocedores de su madures interpretativa, quisimos indagar con él, de manera seria, la raíz de esa gran incredulidad que hay en Colombia sobre el proceso de paz que adelantan el gobierno y la guerrilla en La Habana. El siguiente fue el fruto de nuestra conversación sobre el tema:

Wilfredo Sierra Moreno: ¿Cuál sería una explicación lógica para entender que a la mayoría de la opinión pública colombiana no le llama mucho la atención el proceso de paz que se está desarrollando en el Habana?

Jorge Lozada Alvarado: Quienes se manifiestan contra el proceso de paz son aquellos que tienen intereses en el campo. Hablo de algunos líderes políticos y algunos empresarios agrarios que tienen sus haciendas allá, que son propietarios del 90% de las tierras rurales colombianas. Son los grandes terratenientes ligados a ciertos sectores de la clase política. Pero al resto de la población que vive en la ciudad, que son el 85% de los nacionales – quedando reducida la población del campo al 15% – a ese 85%, le preciso,  no le dice nada un proceso de paz que es eminentemente rural.

La guerrilla en Colombia es un fenómeno rural. ¿Qué le puede decir al 85% de los colombianos, al común de la gente, que allá este discutiendo una reforma agraria? ¿Qué le puede decir al resto del país que vayan a existir en el presupuesto nacional los recursos que provengan de la cooperación internacional, para unas inversiones en zonas como el Catatumbo, o como La Macarena, territorio olvidados y además con una muy escasa población?  Las gentes que viven en el Catatumbo no pasan de 200 mil habitantes.

Entonces es un proceso absolutamente rural que no les dice nada a la mayoría de los colombianos. No es que la gente esté en contra de la paz.  Sino que esa paz que se está abordando en la mesa de discusiones de La Habana, no nos dice nada al 85 o 86% de la población urbana de la nación. El pueblo de las ciudades es indiferente ante esa mesa de conversaciones en Cuba. Es más, no le interesa ni siquiera saber qué es lo que pasa allá.  Luego quienes ladran le están ladrando a la luna. Uribe le está ladrando a una cosa que posiblemente le tocaría algunas de sus propiedades en el tema ese de la reforma agraria.  Pero para el resto de los ciudadanos urbano nacionales esas discusiones ni les va ni les viene…

“El pueblo de las ciudades es indiferente ante esa mesa de conversaciones en Cuba. Es más, no le interesa ni siquiera saber qué es lo que pasa allá.”

WS: ¿Podríamos decir entonces que las FARC es un fenómeno totalmente rural?   

JLA: Claro. Los dirigentes de las FARC, los combatientes de las FARC, son del campo, son en su gran mayoría provenientes de allá. Es más, está bien que ellos estén discutiendo la asignación de unos terrenos rurales donde ellos se puedan reinsertar, porque aquí en la ciudad no tienen chico, no tienen mucho que hacer realmente.  Le repito, en su composición la guerrilla de las FARC, según estudios serio que se han hecho, es en un 95% rural.

WS: Si solo para un 15% de la población colombiana es determinantes los que pueda salir de La Habana, ¿realmente qué importancia seria tiene ese proceso para la paz general de todo el país?  

JLA: Tiene importancia en cuanto a que hoy la aspiración de los países civilizados es estar a la vanguardia en procesos de modernización económica, política, social y cultural. Hoy por hoy es inadmisible que existan países en los cuales haya contradicciones como las que existen en Colombia, contradicciones que además se prenden resolver por la vía armada. Entonces la pos modernidad exige países en convivencia, pises tranquilos, países modernos en donde haya mayor transparencia, participación, en que se fortalezca la institucionalidad publica, en que el juego político sea mucho más sano y mucho más diverso.

En ese sentido tiene mucha importancia el proceso de paz para Colombia, para la nación, para nuestras instituciones. Para la misma sociedad así la sociedad no lo vea porque, como le decía antes, en la práctica este es un proceso absolutamente rural, que no le dice nada a la mayoría de los colombianos de pie en nuestras urbes. Pero que es fundamental para ingresar al marco de las naciones realmente civilizadas.

“Hoy por hoy es inadmisible que existan países en los cuales haya contradicciones como las que existen en Colombia, contradicciones que además se prenden resolver por la vía armada”.

WS: Permita le planteo mis dudas de otra forma: si el proceso beneficia real y efectivamente al 15% de la población rural que vive en carne propia el hecho de la violencia guerrillera, nos queda por fuera un 85% de la nación que vive sus propios dramas… Narcotráfico, pandillismo, atracos, inseguridad, desempleo, etc., etc.  Luego ¿cómo hablar de pos conflicto cuando el conflicto, de otra forma, efectivamente sigue y, es más, genera más muertos que la misma acción guerrillera?   

JLA: Sin duda va a ser mucho más rico el proceso una vez se termine la confrontación directa con la guerrilla. Desde luego habrá mucho más cerebro y mucho más tiempo para enfrentarnos a las dificultades que tienen toda sociedad, todo estado y toda nación, relacionados con las dificultades de tipo económico, de tipo social, de tipo cultural.  Los problemas de la seguridad urbana que pasan por criterios de pobreza, por elementos de exclusión, por dificultades de marginalidad.  Los inconvenientes de la informalidad que se de en un país que crece hoy de forma galopante en esa informalidad, es un conflicto que debe ser asumido como un elemento central una vez se supere esta confrontación interna armada que tenemos con estos señores de las FARC y del ELN y de otros grupos que pudieran existir.

La riqueza de un país está en la grandeza que tenga para estudiar, debatir, analizar y abordar los diferentes conflictos que en todas las sociedades existen.

“La riqueza de un país está en la grandeza que tenga para estudiar, debatir, analizar y abordar los diferentes conflictos que en todas las sociedades existen”.