Noticias

NEUTRALIZADO EN EL SUR DE BOLÍVAR CABECILLA DEL ELN

Foto 002 BBBucaramanga, 4 de noviembre de 2014.  Alias “Andrés”, segundo cabecilla del frente ‘Héroes y Mártires de Santa Rosa’ del ELN, perdió la vida en el marco de una operación conjunta y coordinada adelantada por soldados de la Segunda División, la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional. Este terrorista murió en una acción desarrollada gracias a inteligencia militar y policial, llevada a cabo en el sector conocido como Campo Frio del municipio de Santa Rosa, sur de Bolívar; en la que también fueron neutralizados tres integrantes de la facción armada al margen de la ley.

Posterior al registro militar adelantado por las tropas sobre el lugar, fue hallado un cuerpo sin vida, que de acuerdo a las investigaciones adelantadas por las autoridades se trataría de este cabecilla, quien participara en el secuestro de dos peruanos, un canadiense y un colombiano. Alias Andrés, ingresa en el año 2007 a la estructura criminal como guerrillero raso y es asignado al anillo de seguridad de alias Marcos, cabecilla del frente de Guerra Darío Ramírez Castro. Tenía su área de injerencia en las veredas Las Pavas, Vallecitos, El Paraíso, Campo Abuelo, Caño Escondido, El Roble, Mina Vieja, Santo Domingo, Pueblo Gato, Las Tiendas, La Gloria, municipio de Santa Rosa (Bolívar).

En el año 2010 recibe como cabecilla de comisión del frente Édgar Amilkar Grimaldo Barón, tres años más tarde llega a reforzar el frente Héroes y Mártires de Santa Rosa. Alias “Andrés” era experto en el manejo de explosivos y tenía habilidad para delinquir como pisa suave; era el encargado de efectuar las actividades de finanzas a través del cobro de extorsión a propietarios de minas y palmicultores de los municipios de San Pablo y Santa Rosa.

Con la muerte de este cabecilla, el frente pierde a un terrorista con capacidad para adelantar actividades de inteligencia delictiva a las tropas, como también en la fabricación artesanal de Artefactos Explosivos Improvisados, los cuales posteriormente son empleados en atentados la Fuerza Pública y la población civil. Finalmente, la acción de las autoridades, permite desequilibrar el mando y control dentro de la estructura armada ilegal, generando un escenario de desestabilización y crisis al interior del grupo terrorista.