OPERACIÓN CONTENCIÓN

La Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía puso al descubierto en Bucaramanga a una peligrosa banda dedicada al hurto de establecimientos comerciales quienes utilizaban la intimidación como principal herramienta para lograr cometer estos ilícitos.

A través de 4 allanamientos se logró la captura de 9 personas cifra que se suma a las ya desarrolladas en flagrancia  por parte de las patrullas del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes.

 Estos delincuentes agrupan más de 45 procesos principalmente por los delitos como hurto calificado y agravado, porte ilegal de armas de fuego y tráfico de estupefacientes. Estos delincuentes están siendo procesados por los delitos de hurto calificado y agravado, concierto para delinquir, porte ilegal de armas de fuego y hasta secuestro

Esta organización, se caracterizaba por realizar una planificación previa a la comisión de los delitos, dado que definen roles de actuación, visitan los lugares incluso desde días u horas antes del hecho, allí analizan la existencia de cámaras de seguridad, vigilancia privada, afluencia de público y posibles rutas de escape, para ello ingresaban a los sitios, simulando ser clientes.

En todos los casos se observa la utilización de armas de fuego, donde las víctimas son amordazadas y amenazadas hasta con disparos para lograr generar presión a las víctimas para la entrega de elementos. Así mismo, es común el uso de motocicletas como medio de transporte para facilitar la huida, donde se utilizaban 5 para movilizar hasta 10 personas que participaban de los ilícitos, así mismo, vehículos de transporte público y de carga para generar cortinas e impedir la visualización de los hechos.

El objetivo principal de esta estructura es el dinero producto de la venta de la actividad comercial, dado que lo primero que buscan es la ubicación de las cajas registradoras, cajas fuertes o gavetas con dinero. En la caracterización de los delincuentes, se identificó a uno de ellos conocido como alias “El Mono” quien al contar con diferentes tatujes en sus brazos siempre utilizaba la misma prenda de vestir que cubriera la totalidad de los mismos con el fin de ocultar estos detalles y evitar ser individualizado gracias a estas figuras.

Esta estructura, analizaba los horarios para la comisión de sus delitos, es así como preferían las periodos de cierre de los establecimientos para contar con un mayor redito económico y  la transmisión de eventos deportivos que generaran la atención masiva de personas y facilitara la poca afluencia de público en ciertos locales y el bajo nivel de tráfico en las vías.