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OPERACIÓN RESISTENCIA

Atacando a los abastecedores de los expendios en el área metropolitana de Bucaramanga

Bucaramanga. La Policía Metropolitana como desde un trabajo investigativo articulado con la Fiscalía, se logró la desarticulación de la organización delincuencial denominada “Los vampiros” encargadas del abastecimiento de sustancias alucinógenas a más de 15 expendios en el área metropolitana.

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A partir de 10 allanamientos se espera materializar la captura de 13 delincuentes a quienes se les imputarían los delitos de Concierto para delinquir, fabricación, porte y tráfico de sustancias estupefacientes y hasta instrumentalización de menores.

Esta estructura contaba con un grupo de dosificación y almacenaje, así como uno exclusivo para la distribución y movilización de las sustancias hasta el punto de venta. Los estupefacientes distribuidos por esta red de abastecimiento provienen principalmente de los departamentos de Norte de Santander y sur de bolívar. Ante el alcance de la organización en el área metropolitana, se identificó la intención de otro grupo delincuencial por apoderarse de esta actividad criminal, pretendiendo desplazarlos hasta con hechos de violencia.

El cabecilla de la organización, contaba con una medida preventiva de detención domiciliaria por el delito de concierto para delinquir, la cual debía cumplir en una residencia ubicada en el barrio pueblito viejo del municipio de Girón; no obstante permanecía en el asentamiento humano el páramo donde adecuó una vivienda con características de habitabilidad totalmente diferentes a las que normalmente se observan en la zona, (viviendas de tabla), con el fin de crear un entorno seguro en su actividad criminal.

Las sustancias estupefacientes eran almacenadas en viviendas de madera, lugar donde se hacía fácil su camuflaje además de brindar ciertos niveles de seguridad al desarrollo de la actividad criminal. El cabecilla se protegía en sus desplazamientos por el sector con un chaleco balístico cómo se pudo demostrar en el desarrollo de la investigación.

Uno de los expendios era  integrado por un grupo familiar conformado por madre (líder de expendio) y 4 hijos que fungían como expendedores, logrando identificar como uno de ellos instrumentalizaba a uno de sus hijos, es decir a una nieta de la adulta mayor, a quien utilizaba para  realizar las llamadas solicitando sustancias requeridas para la distribución, la menor se encontraba preparada a tal punto de conocer de memoria los números telefónicos de las personas desde donde se proveían las sustancias.

La capacidad de abastecimiento de estupefacientes se enmarcaba en la distribución de más de 3.000 dosis diarias de Marihuana, Perico y bazuco, que desde la economía criminal tendrían un valor cercano a los 425 millones de pesos mensuales.