Editorial

¿PODRÍA SER PEÑALOZA LA SORPRESA?

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Por Wilfredo Sierra Moreno.

bg_profileEn política, por encima de todo lo que dan por sentado personajes que posan de politólogos profesionales, no siempre se pueden mantener inalterables las viejas tendencias electorales, y para ratificar ese aserto no hay sino que recordar el resultado obtenido por  Álvaro Uribe en su primera elección cuando, sin que nadie diera un peso en los primeros días de la campaña por su nombre, fue la gran  sorpresa que lo llevo a la Presidencia de la República.

Ahora, cuando Enrique Peñaloza coloca más de dos millones de votos en la consulta interna del partido verde, los críticos de todo y por nada,  dicen que eso responde a la manía irresponsables de pedir tarjetones para votar por cualquier cosa de los electores colombianos… Podría ser, pero igualmente tendría la factibilidad de ser falso, sobre todo cuando uno no puede imaginar que  a más de dos millones de ciudadanos le diera por pedir el tarjetón de la consulta verde y votar por Peñalosa solo por “joder”, como dicen los muchachos de ahora.

La verdad es que la opinión pública colombiana no está muy en sintonía con el Presidente Santos, y las encuestas de opinión lo vienen demostrando hace rato. Al ciudadano medio muchas cosas del actual gobierno no le gustan ni poquito, y entre ellos los diálogos con la guerrilla en la Habana, porque el ciudadano promedio no puede creer que esos bárbaros que han realizado tantos crímenes y atrocidades a lo largo de la historia nacional, puedan tener una intención sincera en este proceso. De por si decir que hacen la paz pero sin entregar las armas, es un sapo que muchos nacionales no están dispuestos tragarse, y el señor Santos se equivoca cuando cree que con discursos y risitas va a rectificar un sentimiento permanente de la opinión pública nacional desde hace muchos años y que, entre otras muchas cosas, fue el factor decisivo de la victoria de Álvaro Uribe en su primera elección.

Independientemente del reconocimiento de que al partido del ex Presidente con su Centro Democrático le fue muy bien en las elecciones parlamentarias, eso no obvia el sentimiento generalizado de que el candidato Óscar Iván Zuluaga es un clásico “petardo”, y que le va a quedar muy difícil a Uribe transferir la simpatía que un buen sector de la opinión pública nacional sienten por él a su candidato. El argumento rebuscado de que votar por Peñaloza es votar por Uribe, no deja de ser una de esas falacias de mala leche de todos aquellos que quieren posar de expertos electorales sin serlo.

Por supuesto buena parte del éxito del candidato del partido verde está en las manos del mismo Enrique Peñaloza, y mientras no haga las estupideces que hizo Antanas Mockus entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales pasadas, tiene, sino ya el éxito totalmente garantizado, si una buen posibilidades de ser la sorpresa política de estas elecciones. Y  claro que, como muy bien anotan algunos amigos míos, deje de hablar y pensar como simple alcalde de Bogotá. Peñaloza tiene que demostrar que le cabe el país en la cabeza, y ser más agresivo en algunos de sus planteamientos. Como se dice en el argot futbolístico, todos los comentaristas creen que es el favorito para ganar el partido, pero esto se consigue en el terreno de juego y, sobre todo,  haciendo goles…