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RETORNANDO AL ORIGEN, UNA HISTORIA CONTADA POR VENEZOLANOS QUE DESDE BUCARAMANGA REGRESARON A SU PAÍS

6.107 ciudadanos venezolanos retornaron a su país en las 35 jornadas de traslados humanitarios que la Administración Municipal, con el apoyo de Migración Colombia, Personería y Policía Nacional y Ejército, realizó desde marzo pasado cuando se declaró emergencia sanitaria por Covid-19.

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Óscar Suárez, un ciudadano venezolano de 27 años, permaneció durante un mes y dos semanas refugiado en un improvisado cambuche, armado con palos de bambú y plástico, en el Parque del Agua de Bucaramanga. Allí pasaba sus noches acompañado por su esposa, con cinco meses de embarazo.

Meses atrás la vida de esa pareja era muy distinta. Llevaban un año residiendo en Bogotá y Óscar tenía un empleo en un restaurante, que le permitía solventar las necesidades básicas.

Pero a mediados de marzo pasado llegó la pandemia del Covid-19, él perdió su trabajo, fueron desalojados de la vivienda y no tuvieron más opción que emprender un largo viaje por las carreteras del país, hasta terminar resguardados en el mencionado parque de la capital de Santander.

Como resultado de la gestión liderada por la Alcaldía de Bucaramanga, en coordinación con Migración Colombia, Personería Municipal, Policía Nacional y Ejército Nacional, este hombre pudo retornar a su país de origen. Él fue  solo uno de los 6.107 connacionales que regresaron a Venezuela, en el marco de los traslados humanitarios voluntarios realizados desde el 24 de marzo hasta la madrugada de este miércoles 15 de julio.

Me siento muy satisfecho y agradecido con todos ustedes, más que tengo a mi esposa embarazada. Agradecido por el apoyo y espero que puedan seguir colaborando con las personas que aún quedan aquí”, fueron las palabras de Óscar al subir en uno de los buses contratos por el Municipio que lo llevó, de nuevo, a su país.

Una historia similar fue la de Ariannys Escudero, de 32 años, quien había llegado hace seis meses a buscar un mejor futuro en el municipio de Barrancabermeja, Santander, junto con su esposo y sus dos hijos. La pandemia truncó todos los planes y acabó con los ahorros de esta familia, por lo que también terminaron albergados en uno de los cambuches del parque.

Agradeciéndoles a la Alcaldía de Bucaramanga, por prestarnos el servicio, el apoyo… ¡De verdad, muchas gracias! A todos los colaboradores, muchas gracias”, dijo la mujer, oriunda del estado Carabobo.

Venían de muy lejos

Para que estos traslados humanitarios fueran un éxito, la primera tarea fue realizada por funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social de Bucaramanga, quienes se encargaron de caracterizar a esta población inmigrante que invadió el parque.

En este trabajo de campo se encontró que, de los 6.107 extranjeros trasladados, solo 2.579 residían antes de la pandemia en municipios de Santander. 1.571 de ellos venían de Bogotá, 338 de Antioquia, 287 del Valle del Cauca, 176 de Cundinamarca, entre otros.

Por el Parque del Agua también pasaron inmigrantes venezolanos que provenían de países como Perú, Chile y Bolivia. Del total de retornados, el 25% eran menores de edad, 30% mujeres y el 45% restante hombres.

Desde el 24 de marzo hasta el 15 de julio, tras una inversión cercana a los $600 millones, se realizaron un total de 35 jornadas de traslados humanitarios en los que siempre se priorizó a los niños, las mujeres en gestación, adultos mayores y personas con diferentes enfermedades.

Cabe destacar que los vehículos en los que fueron transportados los inmigrantes, no llegaban ni al 50% de su capacidad. Esta, al igual que el uso obligatorio del tapabocas, eran algunas de las medidas de bioseguridad establecidas para evitar contagios durante el recorrido.

Se recuperó el espacio público

Veo el lugar excelente, está limpio. Se veía muy deprimente para todas esas personas que estaban desalojadas a la incertidumbre. Lo que hizo el Gobierno fue espectacular, el aporte humanitario de poderlos trasladar a su destino”.

Este fue el testimonio de Mario Guerrero, residente de los sectores aledaños al Parque del Agua, quien se mostró muy complacido al despertar y ver a los operarios de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, limpiando y embelleciendo este escenario público.

Con el fin de mantener este espacio de la ciudad libre, el Gobierno Local anunció que tanto Policía y Ejército custodiarán las 24 horas el parque para evitar que se establezcan nuevos cambuches.

De manera coordinada, con la Policía Metropolitana y el Ejército Nacional, mantener este espacio público de la ciudad despegado para que realmente sea del disfrute de los ciudadanos”, expresó Juan Carlos Cárdenas, alcalde de Bucaramanga. Gobernar es Hacer, es continuar trabajando de la mano con las autoridades para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos.