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RUSIA, ¿LA INSEGURIDAD COMO SENTIMIENTO NACIONAL?

E28F4069-B927-4E32-8CB7-A3A2C2951AB1_mw1024_s_n2b2d25cMichael NeudeckerComunications Officer, journalist, political scientist, blogger Contribuidor principal de Periodismo & Comunicadores.  

“La inseguridad es el sentimiento nacional ruso por excelencia”, escribió Robert D. Kaplan. Una historia cruel y sangrienta de invasiones y una geografía sin defensas naturales obligarían a Rusia a desconfiar de sus vecinos y a llevar a cabo una política tradicionalmente expansionista y desconfiada para protegerse. Ucrania es la clave y la consecuencia de esta política expansiva.

Rusia hace siglos que cuenta como una de las potencias más importantes del mundo. Desde el siglo XVIII ha sido uno de los protagonistas de la escena política internacional y ha demostrado su capacidad para expandirse, así como para reponerse de sus crisis. Por ejemplo, en el presente, y tan sólo 25 años después del desplome de la URSS y de su imperio, Rusia es una de las potencias económicas emergentes del planeta y se encuentra en pleno proceso de reconstrucción de su influencia política. Para ello se sirve de su enorme reserva estratégica de energías como gas y petróleo, y su capacidad para influir en los países que dependen de esas energías.

Rusia y su presidente Putin se encuentran en pleno proceso de reconstrucción de la influencia y el prestigio del antiguo imperio ruso. Ha contestado a las sanciones europeas por la crisis de Ucrania con sanciones propias (que sufren por ejemplo los agricultores españoles), ha firmado con China importantes acuerdos económicos para romper su dependencia del mercado occidental y forma parte del grupo de países de los BRICS que han anunciado la creación de un banco de desarrollo para no depender del FMI ni del Banco Mundial.

Sin embargo, a pesar de este retorno de Rusia a la primera fila de la política mundial solamente una generación después del hundimiento soviético, no significa que en Moscú no se sientan inseguros con respecto a su posición frente a las demás potencias. Rusia es fuerte, pero no es ni mucho menos la más fuerte, como se puede apreciar en los siguientes datos, interesantes para comparar el poder económico ruso frente a sus competidores (fuente: Banco Mundial, 2012):

-Rusia: 143,5 millones de habitantes; PIB de 2,015 billones de dólares; ingreso nacional bruto per cápita 12.700 dólares; esperanza de vida 70 años. – EEUU: 313,9 millones de habitantes; PIB 16,24 billones de dólares; ingreso nacional bruto per cápita 52.340 dólares; esperanza de vida de 79 años. – UE: 505,6 millones de habitantes; PIB de 16,66 billones de dólares; ingreso nacional bruto per cápita 33.906 dólares; esperanza de vida 81 años. –  China: 1.351 millones de habitantes; PIB de 8,227 billones de dólares; ingreso nacional bruto per cápita 5.720 dólares; esperanza de vida: 75 años.

Estos datos muestran algunas de las debilidades estructurales de Rusia en comparación con las potencias económicas y políticas más importantes del mundo: es inferior en el número de población, en riqueza nacional y en nivel de vida de sus habitantes (sólo supera a China en renta per cápita). Es decir, Rusia es más débil que los EEUU, la Unión Europea y China en la mayoría de los factores estructurales económicos básicos de cualquier país, lo que le coloca en una posición económicamente más vulnerable que el resto de las grandes potencias del mundo. Pero a esta debilidad se sumaría, además, un sentimiento de vulnerabilidad geográfica y estratégica que explicarían la política exterior rusa desde hace siglos.